lunes, diciembre 24, 2007

¡¡¡¡¡Papa Noel También!!!!!

. lunes, diciembre 24, 2007
13 Perdieron el tiempo aquí

Tenía pensado escribir algo inteligente relacionado con la navidad pero no he sido capaz.
Todo ha sido debido a una noticia que me acaban de dar hace pocas horas y que me ha hecho replantear todo lo relacionado con estas fechas. Otro golpe como este y estoy seguro de que empezaré a odiar la navidad.
Mis padres fueron, son y siempre serán unos rácanos así que imaginad el duro golpe que recibí cuando me enteré de que los Reyes Magos en realidad eran ellos. Esa era la constatación de que nunca jamás recibiría un regalo como dios manda.
Pues ahora va y resulta que me entero que ¡¡¡Papa Noel también son ellos!!!

Ese yanki barbudo y tripón era mi última esperanza y se ha desvanecido, dudo mucho que logre recuperarme de semejante golpe.
Si tanto uno como los otros son los padres, ¿significa eso que los Reyes y Papa Noel son hermanos?

Para atormentarme aún más me he puesto a hacer una de las cosas que más odio de estas fechas, escuchar y cantar villancicos.

Para no martirizaros a vosotros también os dejo esta joya de John Lennon:





¡¡¡¡FELICES FIESTAS A TOD@S !!!!

domingo, diciembre 16, 2007

Los Tres Lerditos (III) - El Bueno de Gili

. domingo, diciembre 16, 2007
13 Perdieron el tiempo aquí

La vida transcurría plácidamente para Come y Sopla, que ya tenían sus casas terminadas; no así a Gili, que llevaba una vida bastante estresante. Para pagar la hipoteca había encontrado trabajo como vigilante nocturno en las obras del AVE (sí, sí, donde su hermano Come había robado los materiales para construir su casa).
Como se pasaba todo el día ocupado en la construcción de su vivienda, cuando llegaba la noche y se iba a trabajar ocurría lo que tenía que ocurrir, vamos, que se quedaba dormido; y que los amigos de lo ajeno campaban a sus anchas.
Un día hartos de tantos robos los jefes decidieron ir a echar una ojeada nocturna y se encontraron al bueno de Gili durmiendo como un tronco. Le dijeron que cogiera sus cosas y que no volviera más por allí, pero Gili se echó a llorar como un bendito, se arrodilló y se la ..., perdón, y les suplicó desgarradoramente que le dieran otra oportunidad.
Impresionados por el enorme grado de autohumillación de Gili, los jefes reconsideraron su idea inicial de despedirle y le propusieron cambiar de tarea y pasar a ocupar un puesto donde no molestara mucho. Al principio dudaron entre colocarle en el área de Prevención de Riesgos Laborales o entrar a formar parte del Departamento de Ingeniería. Se decantaron por la segunda opción y pasó a ocupar el cargo de Jefe del recientemente creado Departamento de Socavones, Derrumbes y Accidentes Varios. En ese puesto alcanzó enormes cotas de popularidad, sobre todo entre los afectados por las obras, que le felicitaban muy efusivamente los logros conseguidos por su departamento, y que motivaron alguna que otra visita al hospital.
Poco a poco, derrumbe tras derrube, socavón tras socavón, su tiempo libre iba mermando considerablemente y se vio obligado a contratar albañiles para terminar la construcción de su propia casa.
En un principio trajo a varios compañeros de trabajo que le venían a hacer ñapas una vez terminado su horario laboral. Pero las cosas no iban saliendo como nuestro protagonista quería y tras ver por tercera vez ver su vivienda reducida a escombros por culpa de algún que otro desgraciado accidente, decidió despedir a sus compañeros y ponerse en contacto con un constructor, creyendo que así se terminarían sus problemas, y la verdad, el pobre no sabía donde se metía.

lunes, diciembre 10, 2007

Los Tres Lerditos (II) - Las Casas de Sopla y Come

. lunes, diciembre 10, 2007
7 Perdieron el tiempo aquí

-Pues yo construiré mi casa aquí mismo -afirmó rotundo Sopla.
-¿Así?, ¿sin más?, ¿acaso es de tu propiedad el terreno?, ¿te has preguntando si se trata de un solar edificable?, ¿no has llegado a pensar que esto pueda ser una zona protegida?, ¿es que no has ...?
-¡CÁLLATE, GILI!, ¡deja tranquilo al chaval!, si quiere hacerla aquí que la haga, ¿a tí qué más te da?
-Gracias por tu apoyo, Come, mismamente la haré de paja, que aquí la hay a patadas, así, aunque sea ilegal me la va a pelar, la tiro y hago otra en cualquier sitio.
-Jejeje, de nada, yo en vez de hacerla de paja me haré una paja, pero dentro de mi cabaña de madera. Aún ví el otro día en Bricomanía como se construye una y es facilísimo. Solo necesitaré unos maderos, cuatro herramientas y me quedará sólida como un roble.

-Allá vosotros -les espetó un cada vez más airado Gili- yo pienso hacer las cosas por lo legal para no llevarme sustos.

Desde ese mismo momento Los Tres Lerditos se afanaron en la procura de una vivienda propia.

-¡Oye!, Come, si me echas una mano a construir mi casa luego te dejo vivir en ella hasta que tengas la tuya propia -propuso un animado Sopla.
-¡Vale!

Gracias a la ayuda de su hermano, Sopla tenía terminada su casa de paja en ese mismo día.
Come aún tardó unos días más en poder terminar la suya. Tras ayudar a su hermano, esa misma noche se fue a las cercanas obras del AVE a robar las tablas y herramientas necesarias para construir su vivienda.
Durante los tres días siguientes y recordando como pudo los consejos del barbudo de Bricomanía consiguió que aquel amasijo de tablas, clavos y maderos se pareciera lo más posible a una casa, y lo más importante, que no se viniera abajo nada más ponerle un dedo encima.
Nada más poner fin a las obras, su hermano Sopla vino a felicitarle.
-¡Enhorabuena, brother!, te ha quedado muy modernista, parece un diseño de Bofill, bueno, de Ricardito Bofill concretamente.
-Sí, de Ricardito tras haberse fumado medio kilo de chocolate. Como coja al barbas de Bricomanía le voy a enseñar yo el verdadero significado de las palabras "fácil" y "sencillo".

Mientras tanto, Gili, no pudo compartir la alegría de sus dos hermanos, o al menos por el momento.
El primer día lo pasó entre el ayuntamiento, el banco, el INEM, el Registro de Propiedad, el Colegio de Arquitectos, etc, etc, etc, ... Y es que para pagar el terreno, los impuestos; las comisiones del concejal y del aparejador municipal, que le estaban poniendo demasiadas pegas al asunto; pedir planos y permisos, contratar y pagar los materiales de construcción, luz, agua, saneamiento, etc, etc, etc, ...; a Gili no le quedó más remedio que buscar un trabajo e hipotecarse hasta las orejas.

lunes, diciembre 03, 2007

Los Tres Lerditos (I) - El Final de la Buena Vida

. lunes, diciembre 03, 2007
15 Perdieron el tiempo aquí

Erase una vez una cabaña en la que vivía la familia Pollas, que estaba formada por los papás y sus tres hijos (a cada cual más lerdo, de ahí el título de esta entrada), a los que habían bautizado, a medida que iban llegando a este mundo, con los curiosos nombres de Gili, Come y Sopla.
Un día mamá Pollas, (sé que suena mal pero osea tlojuro no era mi intención), viendo que la edad de sus hijos superaba la máxima para poder seguir teniendo el estátus de familia numerosa, decidió que había llegado el momento de que sus hijos se emanciparan, y se lo hizo saber de muy buenas maneras:

-¡¡¡Vosotros tres!!!, ¡ya tenéis edad suficiente para buscaros un trabajo, una casa y dejar, de una putísima vez, de vivir como unos mantenidos. Así que (y echando mano de la escopeta cargada), ¡¡¡¡A LA PUTA CALLE HOLGAZANES!!!!
-¡Pero mamá ...!- trataron inútilmente de protestar.
-¡¡¡¡¡NI PEROS NI OSTIAS, HE DICHO QUE A LA PUTA CALLE!!!!!

Los tres lerditos (que así eran conocidos por sus vecinos) se despidieron como pudieron de sus papas, y se fueron cagando leches a ver cómo coño era el mundo.
Caminaron durante varios minutos hasta que se perdieron por completo en la espesura del bosque.

-¡Joder!, ya nos hemos perdido en esta mierda de bosque- dijo Sopla.
-¡Malditos ecologistas!, si no fuera por ellos seguro que por aquí mismo pasaría una carretera- replicó Come.
-¡Venga!- añadió Gili -creo que por aquí cerca vivía nuestro primo Jabalino, seguro que nos echa una mano.
-¡Olvídalo!, ese no nos traga, siempre nos dice que somos unos pijos y unos snobs.
-Pues sí que estamos jodidos entonces, no nos quedará más remedio que pasar la noche al raso.

Y así, los tres lerditos se afanaron preparar un lecho de arbustos y hojas secas donde poder dormir.
Esa noche Gili, Come y Sopla soñaron con cochones de látex, sábanas de seda, mantas de terciopelo, calefacción central y un ..., un ..., ¿¿¿un masajista con una máquina de ultrasonidos???
-¡Pues sí!, ¿qué pasa?, el dormir a la intemperie me ha dejado la espalda hecha una mierda- me contestó airadamente Sopla.
-¡Pues yo apenas pude dormir un carajo!, estos dos bastardos roncan como auténticos gorrinos-
protestó Come.
-Está claro que lo mejor que podemos hacer es construirnos cada uno nuestra propia casa-
indicó un cada vez más autoritario Gili.
-Si no queda otro remedio ...

(Continuará)