lunes, diciembre 03, 2007

Los Tres Lerditos (I) - El Final de la Buena Vida

. lunes, diciembre 03, 2007

Erase una vez una cabaña en la que vivía la familia Pollas, que estaba formada por los papás y sus tres hijos (a cada cual más lerdo, de ahí el título de esta entrada), a los que habían bautizado, a medida que iban llegando a este mundo, con los curiosos nombres de Gili, Come y Sopla.
Un día mamá Pollas, (sé que suena mal pero osea tlojuro no era mi intención), viendo que la edad de sus hijos superaba la máxima para poder seguir teniendo el estátus de familia numerosa, decidió que había llegado el momento de que sus hijos se emanciparan, y se lo hizo saber de muy buenas maneras:

-¡¡¡Vosotros tres!!!, ¡ya tenéis edad suficiente para buscaros un trabajo, una casa y dejar, de una putísima vez, de vivir como unos mantenidos. Así que (y echando mano de la escopeta cargada), ¡¡¡¡A LA PUTA CALLE HOLGAZANES!!!!
-¡Pero mamá ...!- trataron inútilmente de protestar.
-¡¡¡¡¡NI PEROS NI OSTIAS, HE DICHO QUE A LA PUTA CALLE!!!!!

Los tres lerditos (que así eran conocidos por sus vecinos) se despidieron como pudieron de sus papas, y se fueron cagando leches a ver cómo coño era el mundo.
Caminaron durante varios minutos hasta que se perdieron por completo en la espesura del bosque.

-¡Joder!, ya nos hemos perdido en esta mierda de bosque- dijo Sopla.
-¡Malditos ecologistas!, si no fuera por ellos seguro que por aquí mismo pasaría una carretera- replicó Come.
-¡Venga!- añadió Gili -creo que por aquí cerca vivía nuestro primo Jabalino, seguro que nos echa una mano.
-¡Olvídalo!, ese no nos traga, siempre nos dice que somos unos pijos y unos snobs.
-Pues sí que estamos jodidos entonces, no nos quedará más remedio que pasar la noche al raso.

Y así, los tres lerditos se afanaron preparar un lecho de arbustos y hojas secas donde poder dormir.
Esa noche Gili, Come y Sopla soñaron con cochones de látex, sábanas de seda, mantas de terciopelo, calefacción central y un ..., un ..., ¿¿¿un masajista con una máquina de ultrasonidos???
-¡Pues sí!, ¿qué pasa?, el dormir a la intemperie me ha dejado la espalda hecha una mierda- me contestó airadamente Sopla.
-¡Pues yo apenas pude dormir un carajo!, estos dos bastardos roncan como auténticos gorrinos-
protestó Come.
-Está claro que lo mejor que podemos hacer es construirnos cada uno nuestra propia casa-
indicó un cada vez más autoritario Gili.
-Si no queda otro remedio ...

(Continuará)

15 Perdieron el tiempo aquí:

tootels dijo...

Soñarían con cochonas, no?... je je je seguiremos el trascurso de la vida de estos tres lerdos.
La madre tiene las gónadas en su sitio eh?.

La interrogación dijo...

Me has recordado a la canción que cantaba mi madre:
Los tres lerditos ya están en la cama
pronto muy pronto los tres soñarán...

Ah, pero eran cerditos, haahaajjaa

Besos

El Responsable dijo...

Tootels, pues sí, la madre los tenía bien puestos, igual alguno que se los dejó allí.

El Responsable dijo...

Inte, supongo que no eráis tres hermanos porque la cosa cambiaría un poco, jejeje.

DémoNan dijo...

Jejeje, y ahora les toca a los pijos... jajaja tú no tienes límite corazónnnn

Carabiru dijo...

Juas juas juas
A ver por donde nos sales esta vez!!

:)

Camino dijo...

jajajaja, vaya nombrecitos, como te equivoques, la que se puede liar!!!!

david santos dijo...

Día 17, todos por Flavia!
Siempre tengas mucha salud.
Gracias

Sergio dijo...

Muy bueno XD
los nombres son mazo de graciosos

El Responsable dijo...

Demonan, tampoco me he pasado tanto con los pijos.

El Responsable dijo...

Carabiru, eso, a saber por donde voy a salir.

El Responsable dijo...

Camino, al final los nombres tienen bastante que ver en el devenir de los personajes.

El Responsable dijo...

Sergio, pues espera a leer la continuación.

tan versátil como acústica dijo...

mmmmm, en el borde de lo políticamente correcto, mmmmmmmmmmmmmmmmmmm

yin yin dijo...

Simplemente genial.Espero impaciente el reto del relato.
Saludos