viernes, marzo 02, 2007

SACANDO LA BASURA DEL HOSPITAL

. viernes, marzo 02, 2007

Ninguno de los que frecuentábamos el M&M lográbamos descifrar la causa por la que aquella cafetería pasó de ser eso, una simple cafetería de una calle cualquiera, a ser un local de moda frecuentado por diversos personajes famosos. Las dueñas Marta y Magda cuidaban más su aspecto físico y el del local, por ello no tardaron en señalarnos a Lázaro y a mí por nuestro eterno aspecto desaliñado.
-Suso, Lázaro, no queremos que os sintáis mal y agradecemos vuestra fidelidad, pero dada la clase de los nuevos clientes vuestro aspecto pues deja mucho que desear. ¿No podríais venir un poco más limpios, aseados y afeitaditos? No os digo que vengáis de Armani, simplemente un poco arreglados.
-Se podría hacer Marta, pero nuestro presupuesto para ropa está bastante limitado, es que prácticamente nos dejamos nuestras ganancias aquí.
-Bueno, ..., se puede llegar a un acuerdo, vosotros venís decentemente vestidos y vuestras consumiciones serán gratis.
-Por nosotros ningún problema, ¿no?, Lázaro.
-Nada, nada, ya verás mañana, no nos va a reconocer ni nuestra puta madre, jajajaja.
-¡Dios mío, que dos! -suspiró Marta mientras volvía a sus quehaceres.
Con el paso de las semanas fuí entablando amistad con todos los famosos, Peñafiel me iba contando chismorreos de la Familia Real, Torreiglesias cuando estaba lúcido me daba múltiples consejos saludables, Ramoncín me puso al tanto sobre la denuncia que le puso Bustamante por apropiación indebida de imagen, etc. Pero la que más me impactaba sin duda era Mercedes Milá, me hablaba de sus proyectos, me hablaba de los periodistas de ahora, decía que son unos blandos, que tienen miedo a salir a la calle a buscar la noticia. "Las grandes noticias están en la calle, quizás detrás de un contenedor de basura, pero nunca al lado de un teletipo, métetelo en la cabeza Suso" y el caso es que sin proponermelo me dí cuenta de la razón que tenía. La mayor noticia que se pudiera encontrar un periodista español de nuestros días se me apareció detrás de un contenedor de basura.
El caso es que había ido a visitar a un amigo mío al Hospital 12 de Octubre, le habían dado una paliza por ser eso, un palizas, se puso morado de calimocho en un botellón y empezó a insultar a todo cuanto bicho viviente se le cruzaba por delante. Viendo su lamentable estado todos le ignoraban, él se daba cuenta y aumentaba el tono y la violencia de sus insultos. Finalmente y para su desgracia se le cruzó por delante un tipo fornido con cara de pocos amigos.
-¡Oye, hijo de puta, estoy hasta los cojones de follarme a tu madre!, ¿y sabes lo que más me jode?, lo que más me jode es que le pago 50 céntimos y todavía me da la vuelta, ¡fíjate si es puta la tía!
Sin mediar palabra el indivíduo le asestó un derechazo digno de un púgil profesional en toda la jeta haciéndole perder el equilibrio y al mismo tiempo gran cantidad de sangre por los orificios de su cabeza, luego, mientras mi amigo estaba en el suelo retorciéndose, el otro le cosió a patadas, de tal modo que le crujió la mayor parte de los huesos de su cuerpo dejándole p´al arrastre. Ahora, mi amigo yacía momificado en una cama del hospital que yo estaba abandonando.
Según me dirigía a la salida ví a un tipo arrastrando un contenedor de basura de color verde y me vinieron a la cabeza las palabras de Mercedes. Disimuladamente seguí al tipo del contenedor con la esperanza de encontrar algo inusual, pensé en la gran cantidad de cosas todavía aprovechables que se deberían tirar en un hospital (pastillas sobre todo). El operario paró su contenedor en el pasillo y entró a una estancia prohibida para los visitantes, minutos después salió con unos cartones en la mano y los introdujo en el contenedor. Siguiendo con su rutina arrastró éste hasta el ascensor del servicio y desapareció tras la puerta. Confiando en que su trabajo se limitara a recoger los cartones de todas y cada una de las plantas bajé por las escaleras hasta la siguiente y allí estaba. El tío volvió a repetir lo mismo de antes, dejó su contenedor en el pasillo y entró a una estancia protegida por una cortina, así que aproveché el momento y me introduje dentro del contenedor con la esperanza de que me condujera a la zona de basuras del hospital. Como pude cogí alguno de los cartones más grandes y me tapé con él con la esperanza de no ser descubierto. Apenas había acabado con esta tarea cuando la tapa del contenedro se abrió y una bolsa cayó sobre mí, luego la tapa se volvió a cerrar sin otra novedad. En ese momento me asaltó una duda, ¿se daría cuenta el tío de la diferencia de peso del contenedor?, yo no es que pese mucho pero seguro que lo suficiente para que él lo notara.
Pensando en las funestas consecuencias que me iba a aportar mi osadía no me dí cuenta de que el contenedor seguía parado, con todos los músculos de mi cuerpo temblando traté de agudizar el oído y escuché una conversación.
-¡Oye, Jorge!, acaban de avisar de la séptima, resulta que te dejaste atrás un par de bolsas y ya sabes como se pone el supervisor si las ve por allí.
-¡Mierda!, eso me pasa por atender más a los escotes de las enfermeras que a mi trabajo, necesito una mujer y la necesito ya.
-Jajaja, tranquilo, yo tengo mujer y también me pasa, es una cosa que no se puede evitar. Anda, vete arriba y coge las bolsas que me ocupo yo del contenedor. Se supone que ya está todo, ¿no?
-Sí, esta ha sido la última planta, ahora subo. Oye, deja el contenedor en cualquier lado que pronto bajo y cambio el contenido para uno de los azules.

Dicho esto escuché el sonido de aviso del ascensor al llegar y como el operario empujaba el contenedor.
-Joder, ¡cómo pesa el jodido!, debe ir petadísimo.
Recé para que el otro operario no estuviera aún allí y así fue, pues no escuché réplica alguna.
El ascensor llegó a su destino y el operario empujó el contenedor unos metros y lo dejó quedar.
Cinco minutos después y tras cerciorarme de que no se escuchaba ruido alguno que denotara presencia humana, me aventuré a salir. Con sumo cuidado aparté los cartones que me cubrían y con mucha delicadeza entreabrí un poco la tapa. Desde mi puesto observé los alrededores, allí había un montón de contenedores de varios tamaños y colores, pero no se observaba a ninguna persona. Recordé que el otro operario no tardaría en bajar y abandoné mi escondite para buscar otro más tranquilo. En esas estaba cuando escuché el ruído de un motor, en un principio supuse que se trataba de algún vehículo para transportar la basura, pero no, se trataba de una ambulancia.
-¿Qué coño hace una ambulancia en la zona de basuras de un hospital? -me pregunté.
Mi sorpresa fue mayor cuando un segundo vehículo apareció y aparcó al lado del furgón sanitario, de él salieron varios hombres de paisano (cantaba a leguas que eran polis, no me preguntéis porqué) que fueron tomando posiciones en varios puntos de la zona.
Poco después la puerta del ascensor se abrió y por ella apareció lívido el operario que recogía el cartón. Tras él y rodeado de médicos y de policías de paisano apareció un indivíduo de aspecto famélico sentado en una silla de ruedas y con el puño en alto, enseguida le reconocí, se trataba de él, del terrorista español más famoso y mediático de los últimos tiempos, el Tijuana ese de los cojones o como se llame. El mismo que para desgracia de los televidentes provoca las más variopintas disputas entre la inepta, pollina, asquerosa y detestable clase política española.
Mi corazón palpitaba a 1000 revoluciones por minuto, me preguntaba qué estaría pasando, ¿sería alguna oscura y secreta maniobra del gobierno?. No podía responder pero viendo la cara del etarra se daba a entender que él estaba de acuerdo con lo que estaba pasando fuera lo que fuera.
Entonces uno de los polis sacó un arma y se dirigió al operario del cartón:
-Y tú ni una palabra a nadie de todo esto, ¿ok?, si es que valoras tu puesto de trabajo, claro.
-El operario asintió como pudo muerto de miedo.
El poli viéndole casi al borde del desmayo le tranquilizó:
-Tranquilo, sólo lo vamos a trasladar a otro sitio, pero nos interesa ganar tiempo, no le vamos a hacer daño.
-Vale, vale, lo que tú digas, yo seré una tumba -balbuceó.
De pronto noté un zumbido en el bosillo de mi pantalón y un estremecimiento sacudió todo mi cuerpo, sabía lo que iba a pasar, inexorable empezaron a sonar los acordes de "The Final Countdown" procedentes de mi móvil. Ese mamonazo de Lázaro es incapaz de vivir sin mi.
Cuando logré parar la música ya tenía a varios polis pistola en ristre encima mía, uno de los cuales se afanaba en cachearme impúdicamente de arriba abajo.
-Tranquilos, no va armado. ¿Le conoces? -preguntó el del cacheo al operario de las basuras.
-No lo he visto en mi vida.
El madero se volvió hacia mí.
-¿Se puede saber qué coño pintas tú aquí?
-Nada, venía a ver como se saca la basura y ya veo que lo haceis muy bien -les respondí con la vista fija en el terrorista.
-¿Y ahora qué hacemos con él? Si le dejamos libre se lo contará al primero que encuentre y si le llevamos preso levantaremos sospechas entre los periodistas que están en la puerta principal.
-Que venga conmigo, así me hace compañía, parece muy gracioso el tío -ordenó el terrorista puño en alto y con aire amenazante.
-Pues venga, ¡andando para la ambulancia!


14 Perdieron el tiempo aquí:

La lista tonta de las excarcelaciones que corre por ahí dijo...

La lista que algunos pesebreros llevan exhibiendo por ahí desde hace algún tiempo es una lista más bien tonta, realmente tonta, totalmente tonta. Me estoy refiriendo a esa torpe lista que, llena de manipulaciones y falacias, recoge las más de sesenta excarcelaciones de presos etarras que tuvieron lugar durante la etapa en la que gobernaron las populares.

Además de que el PP sólo excarceló a dos etarras enfermos terminales de cáncer, y de que el resto de excarcelados no tenían delitos de sangre y fueron excarcelados por sus abogados con la ley en la mano y no como consecuencia de un chantaje como ha ocurrido ahora con De Juana, compara lo que es imposible de comparar, porque los presos sin delitos de sangre sacados de prisión por sus abogados con la ley en la mano y los enfermos terminales no tiene nada que ver con esta infame excarcelación que ahora ha hecho Zapatero.

A De Juana le pillaron in fraganti jugando a la pelota vasca con su novia, lanzando pelotas al frotón. Y para tirar y lanzar esas pelotas hay que tener bastante energía, la energía que nunca tendría el moribundo que -torticeramente y con fraude manifiesto añadido- nos quieren hacer creer que es y que nos han querido pintar -también con mentira, engaño y manipulación manifistas- para intentar justificar el daño irreparable que han hecho a la democracia y al Estado de Derecho.

Zapatero ha cedido al chantaje de ETA, Zapatero se ha rendido a ETA, algo totalmente inaceptable, inverosimil, lamentable y humillante en un Estado de Derecho. Traerá consecuencias desagradables, sin duda, eso de seguro. Porque, ironías del destino, con su liberación, al mártir que ya era considerado por su huelga de hambre -falsa y trucada-, ahora, además, y de una tacada, también le han convertido en un héroe que ya es recibido y percibido por sus fanáticos admiradores como si hubiera protagonizado una importante gesta digna de mantener en el recuerdo para siempre y para toda la eternidad. El presidente de Gobierno, Rodríguez Zapatero, acaba de escribir una página más en la Historia Universal de la infamia.


Tu relato está muy bien

El Responsable dijo...

No voy a polemizar al respecto del tema que lo veo muy raído y realmente me considero apolítico.
Supongo que las verdaderas consecuencias de todo esto se verán más a largo plazo, no sé.
En cuanto a lo del terrorista con su novia también lo conozco y saldrá en próximos capítulos.

la lista tonta de las excarcelaciones dijo...

Joer, qué gentuza censora, radical y sectaria estos de 20minutos. Acabo de volver y ya me han borrado el comentario. Siempre me ocurre lo mismo. Pero el tonto soy yo por persistir en el empeño, por no aceptar que en ese periódico no aceptan las verdades.

la lista tonta de las excarcelaciones dijo...

Yo también soy apolítico, pero no puedo permanecer quieto ante todo lo que está ocurriendo.

Trs palíndromos dijo...

-- Zapa don Zapatero.
Su lámina animal,
la ruta no natural,
la mina animal, usó.
Reta, paz no da, ¡paz! --

(Palíndromo)




La naturaleza poliédrica
de la realidad de la vida,
y de la misma vida real,
a veces juega malas pasadas.
La realidad es rugosa, fractal,
multifacética, con muchas caras.
Cada cual, cada persona, elige
la cara, la faceta, la lámina
que más le conviene
y la que más acorde va
con su personalidad.
El presidente ha elegido
la lámina animal,
la ruta no natural.




-- Zapa don Zapatero,
se zapa la paz.
¡Leed!, se verla, la ruta no natural -al revés- de él.
Zapa la paz,
eso reta,
paz no da, ¡paz! --

(Palíndromo)


Nunca ha tenido un gesto de apoyo
a las víctimas del terrorismo,
nunca acudió a ninguna de las
manifestaciones de las
víctimas del terrorismo,
hasta prefirió quedarse
en Doñana disfrutando
de sus vacaciones
en el último atentado.
No fue capaz de dar
por finalizadas sus
vacaciones de Navidad,
rechazó seguir la ruta natural
que dicta el sentido común
y eligió la ruta no natural
que sólo el diablo puede dictar:
hizo como si nada hubiera pasado,
como si los dos muertos no hubieran muerto,
como si los dos muertos nunca hubiesen existido,
y siguió disfrutando de sus vacaciones en Doñana.
Inmune al dolor ajeno, insensible y distante ante los asesinados,
terco como una mula con orejeras, sigue dando vueltas alrededor
de su infame noria, siguiendo la ruta no natural
que sólo él se ha marcado.




-- Él así sale, zapa la paz.
Zapatero, mano con amo,
reta, paz no da, ¡paz!
Zapa la paz: él así sale. --

(Palíndromo)


¿Pero quién le manda?

El Responsable dijo...

Tranquilos a mí también me han borrado otro, y es que hay ciertas cosas en este país que en vez de ir para alante vana para atrás.

rosquilleta dijo...

jejeje, tu ahora dentro de la ambulacia con tijuana...
que experiencia!!
digan de contar, aquí, por ejemplo!!

El Responsable dijo...

En cuanto reúna un poco de tiempo libre os podré hacer partícipes del estremecedor relato de cómo fue la estancia del terrorista en la cárcel y de sus planes de futuro.

Ruth dijo...

Anda que..., vaya un giro de acontecimientos.

Groucho dijo...

Muy apropiado lo de "sacando la basura del hospital".

Un aplauso para usted por su fina ironía.

El Responsable dijo...

Es que estas cosas ya aburren, así que hay que darles un giro y verlas desde otra perspectiva

El Responsable dijo...

Señor Groucho, me halaga que haya captado la ironía y el doble sentido de mis palabras.
Estas dos junto con las medias verdades son mi gran especialidad, una pena que no me hayan servido de nada en la vida real.

Tamaruca dijo...

Iba aescsribir algo similar a Groucho así que mejor me quedo sacudiendo la cabeza con el temazo de Europe (una de mis canciones favoritas) y dejemos a tijuana en paz.

No obstante, no puedo dejar de preguntarme ¿las cárceles sirven para algo? ¿Realmente las personas que entran allí luego cambian y salen siendo otras mejores? ¿Las personas cambian?

Por que según mi madre no, los hombres no cambian. Y mejor que no cambien porque van a peor.

Besicos M.

El Responsable dijo...

Tam, éste no cambia, pero no deja de ser un terrorista más, del montón aún que sea triste decirlo. Lo realmente malo es que entre todos lo hemos hecho famoso.