domingo, febrero 18, 2007

UN CUENTO DE HADAS

. domingo, febrero 18, 2007

-Oye, Lázaro, ¿te has fijado en esos dos de la barra?. El caso es que me suenan sus caras pero no sé de qué.
-¿Cuáles?
-Pues esos dos a los que se les está acercando Marta.
-¡Ah, esos!, son el "Mamoncín" y el Peñafiel.

En ese momento Marta se dirigía al más joven de los dos.
-Lo siento señor, pero aquí hace muchos años que no tenemos Mirindas, es más, creo que nunca las hemos tenido, supongo que ya no existen -le explicó Marta al más joven de los dos.
-¡Ah!, claro, ya no me acordaba, entonces ponme una Fanta de naranja.
-¡Joder!, Ramón, ¿no te da vergüenza pedir una Fanta naranja?, ¿es que no tomas nada más fuerte?

-Hombre, Jaime, a veces la tomo de limón, pero me escuence en las encías, igual es cosa de que tomo demasiados Peta Zetas.
-Ya.
-Aquí tienen los señores, un Jack Daniels y una Fanta, espero que los disfruten con salud.
-Gracias, pero te has olvidado de ponerme una pajita, es que si bebo la Fanta por el vaso luego me dan gases y me duele la tripa.
-Ahora entiendo porqué te llaman Ramoncín.
-Ahí tiene, caballero, su pajita.
-Por favor guapa, llámame Ramón, ¿es que no me conoces?
-Claro que te conozco, tú eres ese que anda todo el día despotricando contra la piratería y pidiendo un canon para los discos o algo así, ¿no?. Y creo recordar que tuviste una bulla con Sabina por eso mismo.
-Oye, que también soy músico, era un rockero famoso en los 80, "El Rey del Pollo Frito" me llamaban.
-¿Ese no era Rosendo?
-¿Ese?, pero si está acabado.
-Sí, porque tú no, ¿verdad?
-No te pases Jaime.
-Mira en lo que te has convertido.
-No empecemos, Jaime, no empecemos. Por cierto, ¿qué me ibas a contar acerca de no sé qué trama?
-Es verdad, ya me olvidaba, es como un cuento de hadas.
-Cuenta.
-"Érase una vez que era un príncipe encantador llamando Felipondio que vivía cómodamente en el palacio de su padre el Rey con todos los gastos pagados por los contribuyentes del reino. El caso es que un día conoció a una plebeya llamada Enrika y que vivía en un piso de soltera con su fea y malvada hermana, la bruja Letísica. Locamente enamorado de Enrika, Felipondio trató de cortejarla sin éxito. Harto de tanto fracaso y como la cabeza no le daba para más, Felipondio contactó con la malvada plebeya Letísica para que ésta hiciera de puente y le allanara el camino a Felipondio, para que éste se llevara a su hermana al huerto.
-Por favor, Doña Letísica, amo profundamente con amor del de verdad a su hermana Enrika, pero mi amor es tan fuerte como poco correspondido.
-Tú suspendiste lenguaje, ¿no?
-No te entiendo
-Nada, déjalo.
-El caso es que deseo tanto a su hermana que hasta estaría dispuesto a hacerla Princesa Consorte.
-¿Te casarías con ella?
-Por el amor de Enrika sería capaz de enfrentarme a mi padre. Si no acepta nuestro matrimonio le declararé senil y mandaré encerrarle en la mazmorra más profunda del castillo más apartado de mi reino, custodiado por el Sánchez Dragón.
-¡Dios mío!, ¿tan poco aprecias a tu padre?
-Hombre, es que al jodido nunca le han gustado mis novias.
-¿Y qué quieres que haga yo?
-Intercede para que ella me ame.
-¿Y qué recibiré a cambio?
-Te haré presentadora del Telediario de La Primera.
-Acepto, me pondré ahora mismo a trabajar en el conjuro que necesitas, no sé si sabes que tengo ciertos poderes.
-Lo que sea.
-¿Y cómo sé yo que no me vas a engañar con lo del Telediario?
-Mira, de momento empezarás como corresponsal, haré que te envíen a cubrir lo del Prestige y cuando Enrika caiga en mis brazos el puesto de presentadora será tuyo.
Letísica como era muy malvada se puso a maquinar un diabólico plan y meses después llamó a Felipondio para comunicarle que todo estaba listo.
-Ya está, Felipondio, le acabo de dar un brebaje, en breve caerá en tus brazos, como hemos acordado -y así fue, casi no tuvo tiempo el Príncipe de acercarse a ella cuando ésta se desmayó cayendo en los brazos del hombre que la amaba.
-¿Ya está?
-Ya la tienes en tus brazos, ahora cumple con lo pactado.
Felipondio hizo un par de llamadas y al día siguiente Letísica ya estaba presentando el Telediario.
El sueño de Enrika duró varias semanas, Felipondio estuvo día y noche junto a ella esperando que recobrara el conocimiento. Durante todo ese tiempo sólo vistió una única prenda, un gayumbo con la cabeza de Piolín (el personaje favorito de Enrika según Letísica) serigrafiada en la parte delantera. Un día Enrika abrió los ojos y fue recobrando el conocimiento poco a poco y cuando se percató del atuendo del Príncipe gritó primero y le abofeteó después para terminar por amenazarle con ir a los tribunales y a los programas del corazón.
La bofetada dejó a Felipondio paralizado y a su corazón herido de muerte. Percatándose de su situación, los escoltas, que hasta ese momento habían permanecido en un discreto segundo plano se acercaron a la chica y haciendo gala de una gran cortesía, de mejores modos y de una exquisita capacidad de convicción, consiguieron hacerla recapacitar en lo tocante a las denuncias.
El plan de Letísica funcinaba a la perfección, y como ella había predicho, Felipondio no tardaría en volver a aparecer.
-Algo ha fallado, Leti.
-Lo sé Feli, creo que ya sé donde estuvo el fallo.
-¿Siiiií?
-Sí.
-¿Dónde? -preguntó ansioso.
-Tú también debías haber probado el brebaje.
-Claro, como en Shrek 2.
-Más o menos, toma -Letísica le acercó un vaso humeante y Felipondio se lo bebió tal y como haría Ernesto de Hannover con un cubata, de un golpe y sin pensárselo dos veces. Instantes después perdió el equilibrio y cayó fulminado.
Pese a lo fuerte de la reacción no tardó en recobrar el conocimiento.
-¡Gruuuuuppssssss!
-Te encuentras bien.
-Como nunca antes, ¡Asturias, patria querida ...! -dijo con los ojos puestos en la malvada plebeya- te amo Leti, me casaré contigo, te haré princesa consorte y bla, bla, bla (esto no lo voy a repetir para no aburrir todavía más a los sufridos lectores)
-Y tendré que abandonar el Telediario, ¿no?
-Claro, ¿es que no estabas a gusto?
-Sí, sí, hasta había hecho de derechas al rojo ese del Urdaci.
-¿Ahora es del PP?
-Desde que probó mi brebaje sí.
-¿Y no tienes uno para republicanos intransigentes como Llamazares o Carod Rovira?
-¡Pues claro!
-Bueno, esos de momento no pintan nada, pero igual el día de mañana ..., si tal prepara un poco para Zapatero, que no sea muy fuerte, sólo que lo atonte un poco, no nos vaya a salir rebelde como el Jose Mari.
-Hecho.
Y después Felipondio se mandó construir un discreto y humilde palacete (pagado gracias a los sufridos contribuyentes de su reino y sin la aportación de los drefraudadores del fisco) para vivir junto a su amada. Su padre, el Rey, ante la amenaza de la compañía del Sánchez Dragón, de las mazmorras y de su incapacidad para demostrar que no estaba senil, no tuvo más remedio que claudicar y aprobar el enlace matrimonial.
El resto de la historia ya lo conocéis de sobra, Felipondio y Letísica se casaron, malvivieron felices y caminaron como perdices. Tiempo después tuvieron una hija cuyo nacimiento fue vitoreado por los dirigentes políticos, pues encontraron en ella un nuevo motivo para las disputas de rebuznos, ladridos, mentiras e incoherencias que tanto les gustan.
Pero meses después ocurrió la tragedia.
Cierto día y con motivo del segundo embarazo de la princesa, Enrika fue a visitar a su hermana. Enrika se hallaba en el aposento de Letísica mientras ésta estaba en el cuarto de baño anexo.
-Leti, ¿tienes alguna crema a mano?, es que me pica el potorro que no veas.
-Creo que sí, mira en el cajón de las bragas. ¡Mierda, se ha acabado el papel y no hay más! ¡Malditos sirvientes! ¡Oye, Enrika, haz favor y consígueme un rollo, anda!.
Aún no había acabado de pronunciar estas palabras cuando alguien llamó a la puerta.
-Señora Letísica, Mette Marit se encuentra aquí y al parecer tiene mucha prisa.
-Dígale que espere, que ahora no puedo.
-Insiste, dice que o le abre ahora o se va sin contarle los nuevos chismes referentes a la vida sexual de Alberto de Mónaco.
-Bueno, pues hágala pasar en 3 minutos -gritó la princesa mientras se revolvía en el WC- Joder, no me queda más remedio que arreglármelas con el canutillo.
Tres minutos después Mette Marit entraba como un torbellino en la estancia, justo en el mismo instante en que Letísica salía del aseo y cerraba la puerta a cal y canto.
Mientras las dos princesas chismorreaban, Enrika seguía buscando la crema que necesitaba en el enorme cajón de la lencería de su hermana. Y allí, cuidadosamente envuelto entre unas bragas de esparto, de esas de cuello alto, no encontró la crema, sino el diario secreto de Letísica (todavía no logro comprender esa manía de las mujeres de guardar sus cosas secretas en ese lugar precisamente). Distraidamente lo abrió por una página elegida al azar y empezó a leer:
"Querido diario, hoy el príncipe Felipondio ha venido a rogarme que interceda ante mi hermana Enrika, de la que se encuentra terriblemente enamorado sin corresponderla ella de ningún modo"
Excitada, siguió leyendo varios párrafos más adelante:
"Con la simple ayuda de unos antidepresivos y de unas pastillas para dormir he conseguido que mi hermana caiga desmayada en sus brazos. El puesto del Telediario es mío"
Y luego otro párrafo:
"Cuando Felipondio se tome este brebaje, caerá rendidamente enamorado de la primera mujer que vea delante"
Luego en las páginas finales del diario aparecía la composición exacta y la forma de elaboración de diversos brebajes.
La despertó de su ensimismamiento su hermana.
-¿Encontraste la crema?
-¡Ah, no!
-Es igual, voy a acompañar a Mette Marit abajo y ya te consigo una.
Enrika aprovechó la ausencia de su hermana, para sacar su móvil y fotografiar todas y cada una de las páginas del diario.
Más tarde y en la soledad del piso que un día fuera de su hermana leyó el diario de cabo a rabo descubriendo las maquinaciones de su hermana. Según iba leyendo el odio de Enrika hacia su malvada hermana iba creciendo exponencialmente hasta el punto de que viendo lo que podía haber sido (princesa) y lo que en realidad acabó siendo (una asalariada del imperio del infame Emilio Aragón) decidió vengarse. Llamó a su cuñado y le contó toda la historia, mostrándole las fotos que había sacado y mezclándole en la bebida el antídoto contra el brebaje de su hermana. Felipondio, una vez desencantado por partida doble, y su cuñada planearon un falso suicidio de ésta, valiéndose de otro brebaje de los que encontraron en el diario de Letísica y luego ..., ya sabéis la noticia que inundó los medios la semana siguiente.
A día de hoy y según cuentan mis fuentes, la princesa le ha contado a sus allegados que todas las noches se le aparece, en la cama donde duerme junto a su marido, el fantasma de su hermana Enrika y que no contenta con asustarla le hace el amor a Felipondio delante de sus narices."
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Con esto Mariñas y yo tenemos para atacarnos durante muchas semanas, uno acusando y otro defendiéndose por todos los platós de la televisión y en el papel Couché.
-Joder, Jaime, ¿y tú crees que alguien se tragará esa patraña tuya y de Mariñas?
-Más de los que piensas, Ramón.
-Pues hay que ser muy imbécil y retrasado para tragarse esa mierda.
-¡Chisstt! Precisamente ahí viene la única persona que lo sabe.
-¿Quién?, ¿ella?
-Sí, conoce la historia pero no nuestro plan. Hola Mercedes.
-Hola Jaime, Ramón. Todavía no puedo creer que sea cierto, hemos conseguido colar una cámara espía en el cajón de las bragas, pronto tendremos noticias. No sé como agradecértelo, Jaime.
-De momento nos podías pagar las consumiciones y poner una canción.
-Ipso facto. ¿Te vale ésta?



-Esa misma.

*Para ReVeL, espero que a partir de ahora todo te vaya de cine, te lo mereces.

8 Perdieron el tiempo aquí:

Tamaruca dijo...

Lo de "Letísica" es MUY cruel.

Me río y sufro a la vez, malditos remordimientos xD

:'(

xD

:'(

Tamaruca dijo...

Qué malísimamente mal me cae Peñafiel, by the way...

Un besico, que se me había olvidau con tanto remordimiento.

El Responsable dijo...

Donde yo me crié, no sé si acertadamente o no, a las personas extremamente delgadas se les llama tísicos. Así que en cuanto la ví y escuché su nombre enseguida me salió el apodo.
Tampoco se va a criticar sólo a los gordos, ¿no?

Ruth dijo...

Entre Peñafiel, Mariñas y el resto de vívoras del panorama, ponen a todos estos a caldo.

El Ramoncín es de lo más penoso.

Groucho dijo...

El señor Ramoncín y yo nos odiamos cordialmente, la última vez que coincidimos le arrebaté la última croqueta de la bandeja y exigí rescate.

El Responsable dijo...

Más o menos Peñafiel lleva toda la vida haciendo lo mismo, osea vivir del cuento; pero en cambio Ramoncín ha pasado de rockero urbano a vividor friki y repelente.

MaDriZ dijo...

Anda robanicks!! ahora has hecho un blog serio!! lástima que aun sigues con tus historietas de tarados en el blog que has hecho... que, uhm, que casualidad, en la sección de links que tienes enlazas al blog falso y no al verdadero.

Es obvio, no?? TARADO MENTAL!!!

El Responsable dijo...

Madriz, te haces la picha un lío, no sé a qué blog te referies cuando dices lo de las historietas.
En cuanto a los links, no sé si es el verdadero o el falso, sólo sé que es el blog que me pidieron que enlazara y te repito que no es mío.
De verdad, ni tú ni los tuyos me interesais un pimiento así que búscate otro a quien culpar.
Por otro lado te pido que si quieres comentar aquí lo hagas sobre las historias que cuento y no sobre asuntos chateros (que son el eje de tu vida) y que ya no me importan.