domingo, diciembre 31, 2006

CALVOS REPELENTES

. domingo, diciembre 31, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

***Tras un pequeño paréntesis vacacional volvemos a la carga con las historias de Suso, Lázaro y por supuesto el desenlace de la aventura con el Calvo de la Loteria***

-Habla, Calvo, ahora te toca a tí.
-¿Qué me toca?
-Te toca explicarnos qué haces aquí y por qué esos chilenos enfurecidos te perseguían.
-Bueno, es una historia un poco larga, pero ahí va:
"Como sabéis mi lugar de residencia es Gran Bretaña. Pues el caso es que allí casi nadie me conoce, soy más famoso en vuestro país que en el mío y todo por el anuncio ese. Estaba pasando una mala racha, no tenía trabajo y este año habían prescindido de mí para hacer el famoso anuncio de la Lotería de Navidad. Por otro lado yo no soy calvo, si os fijáis bien observaréis que llevo el pelo rapado al cero pero que si lo dejo me crece con normalidad"
Los allí presentes nos acercamos a él y le palpamos la cabeza para verificar la certidumbre de sus palabras.
-¡Vaya con el hijo de la Gran Bretaña, así que el calvo no es tal!
-En efecto, Lázaro -apuntó Marta mientras le hacía un gesto al Calvo para que siguiera con la historia.
-Ok, pero con tanto hablar se me está quedando la boca seca, ¿me podrías poner otro Whisky?
Los tres le miraron con el ceño fruncido y se dejó oir por algún lado la palabra "gorrón", pero finalmente los deseos del Calvo fueron cumplidos y éste prosiguió con su relato:
"-Me encontraba con pelo y sin trabajo así que decidí invertir la situación, me volví a rapar la cabeza, me vestí de negro y salí a la calle con la esperanza de que la buena fortuna me abordara en cualquier esquina...
Pero las cosas no salieron como yo esperaba. Nada más salir a la calle la gente empezó a fijarse en mí y a cuchichear, al principio pensé que se debía a que mi fama en España llegaba también a mi país. Yo les mostraba la mejor de mis sonrisas, pero pronto me dí cuenta de que no era precisamente admiración lo que sentían por mí sino terror, ví el miedo en sus caras. En un principio supuse que mi cara les debía parecer semejante a la de algún ser que les inspirara terror.

Traté de estrujarme las meninges para ver a quién me podía parecer. Lo que tenía claro es que debería ser a un indivíduo repulsivo, alguien al que odiara todo el mundo,a una persona desagradable, ruín, mezquina, detestable ...
Los primeros que me vinieron a la cabeza fueron los hermanos Matamoros, que cumplían de sobra todos los requisitos excepto lo de que inspirasen terror, más bien esos dos me dan pena o lástima, pero nunca me meterían miedo alguno, aparte si a uno no le gustan esos dos basta con cambiar de cadena y punto. Por todo ello los descarté de inmediato y me puse a pensar en otro ser repelente y de visión casi obligada.

Mi mente me llevó a la Fórmula 1, un deporte que concentra a grandes masas delante del televisor y que tiene como referente en España a Fernando Alonso, seguido muy, pero que muy de cerca por Antonio Lobato ¡otro calvo!, abanderado del periodismo deportivo sensacionalista y de visión obligada para todo aquel que desee seguir por televisión las evoluciones del piloto asturiano en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 ..."

-En eso tienes razón, Calvo -le interrumpí- detesto a ese mamón, se cree el rey del mambo y no deja de ser un simple comentarista con suerte, un periodistucho de tres al cuarto.
-Tienes razón, Suso, ya bastante gilipollas es el Alonso para aún por encima tener a este moscón revoloteando a su lado, alabándolo y riéndole todo el día las gracias. A veces me viene a la cabeza la imagen del piloto con los pantalones bajados y el Lobato agachado delante de él explorándole la entrepierna con la punta de su lengua.
-Totalmente de acuerdo, Lázaro, lo que realmente me encantaría sería verle enmedio de la pista dando alaridos al tiempo que está siendo despedazado por los monoplazas.
-Yo creo que se pajea con el Alonso, cualquier día escuchamos un orgasmo en directo
-Ejem, ¿me dejais continuar?
-Claro, Calvo, jajaja, como el anuncio del atún, sigue con tu historia.
-Pues pese a que a repelente hay pocos que le ganen a este tuve que descartarlo por español, la verdad es que paso tanto tiempo en España que no me dí cuenta de que a estos personajillos sólo se les conoce aquí y no en mi país.

miércoles, diciembre 20, 2006

OTRO CALVO MÁS

. miércoles, diciembre 20, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-¡Venga!, Calvo, ya puedes venir, el peligro ha pasado.
-¿De verdad?
-Sí, el plan ha funcionado y se han ido todos calle arriba.
-Ok, pero no me llamo Calvo sino Clive, Clive Arrindel.
-¡Bah!, ¿qué mas dará?, sólo cambian unas vocales, para nosotros serás el Calvo, te guste o no, recuerda que te hemos salvado la vida. Ahora deja la cerveza y vente pacá.
-Ok, pero no me gusta la cerveza, la he aborrecido y luego cría barriga, prefiero el Whisky.
-Pues hala, tómate un traguito que te vendrá bien después de tanto trajín. ¡Marta! tráele un whisky doble para el Calvo.
-Volando, aquí tenéis.
-Ese whisky es español, ¿no?.
-Claro, el Dyc de toda la vida.
-Es que en mi país somos más selectos, preferiría un Cardhu si no es mucho pedir.
-¡Hay que joderse con el calvo este, espabilado que nos ha salido! Anda, Marta, ponle del que pida.
Marta frunció el ceño pero cambió de botella sin chistar y le sirvió un whisky doble al Calvo, éste cogió el vaso y se lo metió de penalti entre pecho y espalda.
-Ponme otro, y que sea triple, por favor -pidió el Calvo al que todavía le temblaba la voz.
-Ya veremos quien paga después -refunfuñó Marta.
-Anda, Marta, ¿dónde está ese espíritu navideño?, ponme otro para mí.
-¡Y para mí otro!, que para eso me he jugado el cuello. -dijo un Lázaro jadeante mientras entraba corriendo a la cafetería.
-Creo que mi espíritu navideño lo voy a guardar por lo menos hasta semana santa -protestó Marta mientras nos servía.
-Cuenta, Lázaro, ¿ya no te siguen?, ¿dónde les has dejado?, ¿estás bien?, ¿te han hecho algo?
-Poco a poco, Suso, poco a poco -dijo Lázaro mientras se llevaba la copa a los labios.
-¿Dónde has dejado mi abrigo, las gafas y el sombrero?
-Calma, ahora os lo cuento:
"Pues como bien pudísteis ver, cuando salí de aquí le llevaba por lo menos unos 100 metros de ventaja, pero sabiendo el poco aguante que tengo me la rebajarían en menos de nada, así que decidí que lo mejor era darles esquinazo. En la primera bocacalle que encontré giré a la izquierda, hacia la zona donde están las boutiques, tan pronto como estuve fuera de su campo de visión y sin dejar de correr me fui quitando el abrigo las gafas y el sombrero y los tiré en el primer contenedor que encontré y me introduje en una de las tiendas como si fuera un comprador normal y corriente, cogí una camiseta discreta y molona con la foto de uno de mis cantantes favoritos y me metí en el probador.
Momentos después uno de los chilenos se asomó a la puerta y le preguntó a una vieja si no había visto a nadie entrar corriendo. Ya estaba la puta vieja a punto de delatarme cuando llegó otro compañero del chileno y le dijo:
-¡Rápido, vamos! que ya le han atrapado un poco más adelante.
El chileno dejó a la vieja con la palabra en la boca y salió corriendo tras su compañero.
Salí de mi escondrijo y sigilosamente me asomé a la puerta del establecimiento. Cuál fue mi sorpresa cuando ví que los chilenos habían rodeado a ¡otro calvo! que llevaba un atuendo bastante similar al original, al verme asomado en la puerta también se acercaron la puta vieja y una dependienta y empezaron a discutir.
-¿Qué pasa? -inquirió la vieja.
-Mirad, esos sudamericanos con cara de pocos amigos han acorralado al calvo que andaba haciendo entrevistas para el 20 Minutos o eso dio a entender -apuntó la dependienta.
-¡Ah sí!, yo también le ví, seguro que le quieren pegar por ser maricón -siguió la vieja.
-¿Y se puede saber por qué dice usted que es maricón?
-¿Es que no lo has visto?, llevaba un bolso, igual que las mujeres.
-¡Eso no es un bolso como los que llevamos nosotras!, es distinto en el tamaño, en la forma y en la utilidad, muchos hombres lo llevan ahora.
-Sí ya sé, los mediometros sexuales esos que se ponen cremitas, yo conozco a uno. Cada vez que voy a la peluquería siempre está él, que si córtame el pelo, que si péiname, que si hazme la manicura, que si la depilación... Ese se gasta más que cualquiera de nosotras.
-Eso es que se cuida mucho, los hombres de ahora no son como los de antes.
-Ya sé que no, si mi Fulgencio pudiera ahora mismo cargaba la escopeta y los mataría a todos.
-Ande señora, no sea retrógrada y cállese un momento que parece que llegan más.
En efecto en ese momento justo llegaron 4 chilenos más a bordo de una moto de gran cilindrada y pararon frenando con la rueda de delante de tal forma que la máquina se levantó del lado trasero.


-Esos no son trigo limpio, para mí que son Latin Kins de esos, ¿tú no tendrás nada que ver con eso, no?, porque venían buscándote -trató de interrogarme la putísma vieja.
Estaba a punto de replicarle cuando uno de los recien llegados desenfundó un bate de béisbol y golpeó con saña en el estómago al falso calvo. Éste debido a la violencia del golpe dobló la mitad superior de su cuerpo hasta quedar en ángulo recto, varias patadas seguidas en la boca le hicieron enderezarse de golpe mientras sus dientes iban siendo escupidos de dos en dos. Trató de huir tambaleándose pero una certera patada al estilo de un luchador de kickboxing le mandó otra vez al centro del meollo donde todos los agresores equipados con puños americanos se lanzaron sobre él y empezaron a golpearle como bestias rabiosas. A pesar de que estábamos en hora punta y la calle estaba atestada de tráfico, los alaridos del falso calvo se dejaban oir con total nitidez por encima del estruendo que producían los vehículos. Finalmente el que manejaba la moto le puso la rueda trasera encima del cuerpo y empezó a quemar neumático creando una nube de humo rojo mientras la víctima se agitaba convulsionadamente, luego arrancó a gran velocidad al igual que el resto del grupo, que se dispersó en varias direcciones, dejando al despojo del calvo como un gato atropellado tendido enmedio de un gran charco de sangre.Aproveché ese momento para largarme discretamente, y aquí me veis".
-Con esa camiseta friki del Tenorio pasarás de cualquier cosa menos desapercibido. Calvo, no sé qué coño les harías pero esos te la tenían jurada, ¿ver...?. Pero, ¡será hijo de puta el puto calvo este!, ¡en todo este tiempo se ha ventilado el solito casi toda la botella de Cardhu!
-Excuseme, perdón, es que estaba muy nervioso.
-Pues tómate una tila o un té que es más de tu país, pero déjanos el whisky para nosotros.

-Joder, Suso, si llego a beber la mitad de lo que ha bebido él, a estas alturas andaría por los suelos, y él tan tranquilo.
-Te conozco, Lázaro, no hace falta que lo jures. Después tienen razón los que dicen que el Calvo de la Lotería anda todo el día soplando, jajaja.
-Siiií, para mí que las bolitas esas le salen al eructar.
-¡¡¡¡¡GRUUUUUUUUUUUUUUPPPPPPPPSSSSSSSS!!!!!
-Salud Calvo, salud.
-Clive, me llamo Clive.
-Que sí Calvo, que sí.

martes, diciembre 19, 2006

LÁZARO Y EL CALVO DE LA LOTERÍA

. martes, diciembre 19, 2006
2 Perdieron el tiempo aquí

Apenas había Lázaro acabado de contarnos sus peripecias cuando irrumpió en el local un hombre de gran envergadura, totalmente vestido de negro y portando un sombrero y unas gafas del mismo color. El hombre no dejaba de mirar para atrás mientras nos suplicaba ayuda.

-Por favor, ayuda, help, unos americanos de Chile me quieren matar, por favor, son muy peligrosos -dijo en un tosco castellano y con acento inglés.

-¿Y por qué habíamos de ayudarte, giri?

El hombre volvió a mirar primero atrás, luego repetidamente hacia los lados, luego hacia nosotros, después volvió a mirar hacia atrás y finalmente cuando se cercioró de que nadie venía se sacó el sombrero y las gafas de modo que le reconocimos al instante.


-¡Ostias, el calvo de la lotería! -dije con asombro.
-El mismo, ¿y ahora me vais a ayudar? -nos preguntó con una mueca de sonrisa en los labios.
-Como no, como no, calvo. ¡Lázaro, Marta, no os quedéis ahí pasmados y pensad en algo para ayudarle a esconderse!
-Please, por favor, que deben estar cerca.
-Pues yo lo único que puedo hacer es sacarle por la puerta de atrás, un rato pero estaríamos en las mismas, también le podría esconder tras la barra o en el almacén, pero seguro que si son tan peligrosos como dice irán ahí a buscarle -dijo Marta con cara compungida.
-¡Ya lo tengo!, -gritó Lázaro- anda calvo, dame tu abrigo, el sombrero y las gafas que no hay tiempo que perder, mira por donde que hoy es tu día de suerte y también llevo pantalones negros.
-Pero, pero, yo, yo, no entiendo nada. -titubeó el calvo.
-Tú déjame a mí que sé lo que me hago -le dijo Lázaro mientras comparaba su altura con la del famoso.
El calvo masculló algo en tono de protesta pero terminó obedeciendo y le entregó a Lázaro lo que le había pedido.
-¿A que doy el pego?
-La verdad es que sí, Lázaro, con ese abrigo, esas gafas y ese sombrero hincado hasta las orejas pareces el mismo hombre que acaba de entrar aquí hace un momento.
-Pues ahora haced que me echáis del local insultándome, ¡venga!
Sin pensármelo dos veces le pegué un empujón con todas mis fuerzas de manera que el falso calvo salió trastabillado del local, le había empujado tan fuerte que hasta estuvo a punto de caerse, pero gracias a dios que no fue así, de todas todas miró para atrás y me gritó:
-¡Hijo de puta, casi me tiras!
Unos 100 metros más abajo varios hombres gritaron:
-¡Miradle, es él, ahí está!
Lázaro giró la cabeza hacia el sitio de donde procedían las voces y se dirigió a ellos con un perfecto corte de manga al tiempo que les chillaba:
-¡Bitchs sons, fucking you mamones, chinga a tu madre weeeeeiiii, mariconeees, sudaqueixons de los cojones, que os den mucho por culo muertos de hambreeeee, aíiiiba iiiba, íiiiibaaaaa! -y gritando al más puro estilo de Speedy Gonzales echó a correr como alma que lleva el diablo.
Marta se había apresurado a esconder al calvo detrás de unas cajas de cerveza y volvía hacia la barra.
-Suso, ¿tú crees que le encontrarán?
-No sé, Marta, pero no debiste haberle escondido ahí.
-¡Anda!, ¿y eso?
-Pues que el calvo es inglés y ya sabes lo que les pasa a los ingleses cuando tienen cerveza cerca.
-¡Mira que eres imbécil, Suso!
En ese momento los perseguidores pasaron por delante del local sin que ninguno se parara a mirar hacia el interior.
-¡Han picado, se han tragado el anzuelo de Lázaro!
-Sí pero ahora estoy preocupada por él, Suso. ¿Tú crees que le cogerán?
-¿A Lázaro?, imposible, le conozco desde niño y siempre que iba a alguna carrera siempre volvía con medalla.
-Vaya, no sabía que fuera tan bueno en el atletismo, ¿ganó muchas carreras?
-Ninguna.
-Entonces quedaba siempre segundo o tercero, ¿no?
-Ni tan siquiera eso, es más, dudo que haya participado alguna vez en una carrera.
-¿Y cómo coño conseguía las medallas entonces?
-Pues simplemente se las robaba a quienes las ganaban. Recuerdo una vez a un jodido que no la quería soltar, así que le metí tal paliza que estuvo una semana sin ir a clase, una pena de chaval, tenía futuro en el atletismo, pero tras la paliza su padre no le volvió a dejar participar en ninguna carrera.
-Pobre chico.
-¿Pobre dices?, ahora es un jodido yonky que se maneja por la zona norte de la ciudad, ya va por el segundo radiocassete que le jode a Lázaro.
-Os está muy bien empleado, y dime, ¿para qué queríais vosotros entonces las medallas?
-Yo para nada, lo que pasa es que el padre de Lázaro le daba siempre mil pesetas para pagar la inscripción en la carrera y para comer siempre y cuando fuera consiguiendo medallas, así que como ganas de correr no tenía pues las robábamos.
-¿Y el dinero?, ¿qué hacíais con él si ni tan siquiera pagaba la inscripción?
-Nos lo pulíamos en golosinas primero, luego jugando al futbolín o a los videojuegos y cuando ya éramos mayorcitos en porros y litronas.
-¡Anda que, menudos deportistas estábais hechos!
-La verdad es que sí, anda, echa el cierre al local que yo voy a sacar al calvo de su escondrijo, no vaya a ser que te acabe con las existencias.
-Voy

jueves, diciembre 14, 2006

LÁZARO, SU CHATI Y LOS VIEJOS

. jueves, diciembre 14, 2006
2 Perdieron el tiempo aquí

*Para los que entran aquí equivocadamente buscando la página de Chatiapues pinchad aquí para visitarlo.

-Anda, Suso, lo que no te pase a tí...
-Ya ves, unas puertas te van abriendo otras.
-Ya veo, ya, pero me intriga lo que puedas haber aprendido del Blake.
-¡Bah!, no son más que cuatro trucos.
-Si tú lo dices ...
-Venga, Lázaro, ya te los iré enseñando, ahora tengo que irme que me espera Magda.
-Joder, Suso, ¡mira que tienes suerte!, conoces a todo dios de la tele, ganas pasta por la cara, te has librado de tus viejos y aún por encima tu chica te deja irte a vivir con ella.
-Piensa que también estuve en el trullo, que me apedrearon, que perdí todo el dinero de la carpintería, ...
-Peor estoy yo, sin un duro y aún por encima mis viejos no me dejan llevarme a la chati a casa.
-¿Y eso?
-¿Te refieres a lo de "sin un duro"?, pues si no lo recuerdas soy un estudiante.
-Me refería a lo de la chati, pero, ¿cuando piensas terminar la carrera?
-Un año de estos, Suso, un año de estos, no tengo prisas por estar puteado laboralmente.
-En eso tienes razón, pero cuéntame lo de la chati.
-Pues nada, que me la traía a casa con la escusa de que era una compañera de clase que venía a estudiar.
-Y te la follabas, claro.
-Hombre, ¿tú que crees?, uno no es de piedra.
-Ya, ¿y qué pasó?.
-Pues que mi viejo nos pilló en su cama.
-Y os montó un pollo, claro.
-Lo que quería era montarla a ella el muy hijo de puta. Me dijo que si se la dejaba follar que no diría nada a mi madre de lo que hacíamos.
-Y no le dejaste, claro, se ve en el resultado obtenido.
-¡Pues claro que no!, el muy cerdo ya se estaba quitando el cinto mientras se relamía de gusto.
-Y luego se cabreó, claro.
-¡Claro, claro, claro, ..., pues claro que sí!, ¿no sabes decir otra cosa que no sea claro.
-Vale, vale.
-Pues se emberrinchó todo y llamó a la vieja.
-Y la vieja armó la gorda, ¿no?. Apreciarás que no he usado el "claro".
-La gorda no, la vieja armó la escopeta y tuvimos que salir por piernas.
-Normal.
-¿"Normal" dices?, ¡cómo se nota que no la escuchaste!. Me llamó de todo y a ella la puso de puta para arriba.
-¿Y tu viejo?
-El muy cabrón se reía entre dientes y cuando mi madre le dirigía la mirada ponía gesto serio.
-¡Qué jodido!, ¿y no le dijiste a tu madre sus intenciones?
-Sí, pero no me creyó y me arreó un culatazo con la escopeta que me dejó noqueado. Me dijo que cómo osaba decir esas barbaridades de mi padre. Luego él intentó pegarme una ostia, pero la vieja le paró los pies, le dijo que se estuviera quieto no fuera a ser que yo le acabara por denunciar o algo. Finalmente nos dijeron que nos vistiéramos y se fueron.
-¿Y todo ese tiempo estábais desnudos?
-¡Pues claro, joder!, nos habíamos dejado la ropa en mi habitación.
-Pero, ¿sois gilipollas o qué?
-Nooo, esto sucedió por la mañana, yo no contaba con ellos hasta la noche. Habían salido a visitar a unos familiares, se iban a echar allá todo el día, se les averió el coche de camino para allá y ya no fueron.
-Entiendo, por eso la pillada fue monumental.
-Claro, yo siempre soñé con follar a una mujer en todas las estancias de la casa.
-Vaya, no soy el único que le pega al "claro", je je, ¿y lo conseguiste?
-No, me quedó atrás el recibidor.
-Una pena.
-Pues sí, y ahora a ver cómo me las apaño para follar sin coche, sin piso y sin pasta.
-Ya sabes, aplícate el 5 contra uno.
-¿Y eso qué es?
-Jajajaja, ¡que te hagas una paja!, gilipollas.
-Vete a la mierda. ¿Sabes lo que más me jode de todo?
-¿Lo qué?
-Después de eso a mi hermano y a mí nos prohibieron las visitas femeninas.
-¿Pero tu hermano no es marica?
-Sí, pero los viejos no lo saben, así que se trae a los ligues que le dan la gana y nadie sospecha nada, se piensan que son amigos suyos.
-Jajaja, ¡qué bien se lo monta el jodido!, ¿y no te chivas?
-Sí, se lo monta y se lo montan de puta madre, nunca mejor dicho. Me dijo que más me valía quedarme callado, que conocía a muchos dispuestos a desvirgarme el ojete, y la verdad no me apetece nada.
-Normal, si parece que a día de hoy para triunfar en la vida hay que ser gay, o por lo menos parecerlo.
-Sabias palabras, Suso, sabias palabras.

*Dedicado a Cebollo. Sé que andas preguntando por mí en el chat, saludos Coronel.*

jueves, diciembre 07, 2006

MOMENTOS MÁGICOS

. jueves, diciembre 07, 2006
8 Perdieron el tiempo aquí

[...]
-Pues eso es todo lo que me pasó en la tele, Lázaro.
-¿Y te marchaste así tan campante?
-Eso no, tengo unos cuantos temas pendientes.
-¿Cuales?
-¡Qué marujo eres a veces, Lázaro!
-Lo siento, no lo puedo evitar.
-Pues está el asunto de las denuncias de cuando le reventé la cara al subnormal de Kiko y la que le puso el obrero a los comentaristas que lo asaltaron.
-Pero supongo que te llamarán para más programas.
-En efecto, tengo una oferta de Antena 3 para polemizar por mi pelea con Kiko y también para comentar en Noche de Impacto el vídeo de mi persecución, supongo que si la armo buena me llamarán de más sitios.
-Joder tío, no paras. ¿Y tienes pensado acudir a todos?
-No sé, la verdad aborrezco a toda esa gentuza, pero se gana pasta.
-Sí, a no ser que vayas por ahí rompiéndole los morros al primero que te encuentres.
-¡Bah!, no me seas pamplinero, Lázaro, sabes muy bien que fue él quien me provocó.
-Ya, pero no son formas de comportarse, y mucho menos en televisión.
-Pues de lindo gusto volvería para reventar a ostias al Arturo Valls.
-¿Y qué te hizo ese?
-Nada, pero va de listillo y de graciosillo y no me gusta, además últimamente está hasta en la sopa.
-¡Qué follonero eres, Suso!
-Mira por donde otro más, pero en cada follón que me meto conozco a alguien distinto, por lo de Kiko me pasé una noche en el calabozo y allí conocí a Anthony Blake.
-¿Al mago?
-Ese mismo.
-¿Y qué hacía él en el talego?
-Me dijo que se trataba uno de sus trucos, algo de teletransportación. Según me dijo lo último que recordaba era que estaba sentado en la barra de un antro de lesbianas y que iba por el décimo cubata, que luego cerró los ojos y cuando los volvió a abrir ya estaba en aquel calabozo.
-Menudo genio el Blake ese. ¿Y no te contó por qué eligió como destino el calabozo y no otro sitio cualquiera?
-¡Pero mira que eres zoquete, Lázaro!, no te enteras de la misa la media. Según la "Madera" resulta que el Blake estaba todo tajado en el antro de marras y vete tú a saber porqué acabó por quemar el local.
-Así que quemó un "tortillódromo".
-Bueno, eso fue lo que dijo en un principio la Poli, pero luego resultó ser todo obra de un indeseable con un bigote pintado. Al parecer el tío era misógino y odiaba a las lesbianas, o eso escuché por allí.
-Y ahora irás por los programas contando esto, claro.
-No, de ninguna manera, Blake y yo nos hicimos muy buenos amigos, no sabes la cantidad de trucos que me ha enseñado.
-¿De verdad?, ¡anda, hazme uno, hazme uno!
-Otro día, Lázaro, otro día.
-Vale, pero no te enseñaría cómo adivinar el Gordo de la Lotería, ¿no?
-Es una pena pero no, al parecer ese truco le ha dado muchos quebraderos de cabeza.
-Vaya por dios.

lunes, diciembre 04, 2006

MORRALLA TELEVISIVA

. lunes, diciembre 04, 2006
5 Perdieron el tiempo aquí

Abandoné apresuradamente el despacho de Ana Rosa pues se me hacía tarde para la entrevista que me iba a hacer Enma García en el programa A Tu Lado. Como andaba algo perdidillo por aquellos pasillos tardé en encontrar el plató. Cuando llegué los del equipo del programa ya estaban preocupados:

-¿Se puede saber dónde te has metido?

-Nada, estuve merodeando por ahí y he perdido la noción del tiempo.

-¡Venga!, pasa para maquillaje que tenemos prisa.

-Ya voy, ya voy.

Me llevaron en volandas a un cuarto lleno de espejos y fui atendido por un enjambre de chicas muy atentas y que estaban todas buenísimas, había peluqueras, maquilladoras, estecticienes, ...




-Me siento incómodo con todo este potingue en la cara -les dije.

-Jajaja, eso os pasa a todos, tranquilo, te irás acostumbrando.

-Pues disfruta del momento, porque lo que te espera ahí dentro será peor -dijo un tío medio escondido tras las maquilladoras tras las maquilladoras señalando al plató.
-Vaya, ¿y eso?
-Mira, gilipollas, me he estado documentando acerca de tí y todo lo que conseguí sacar en limpio es que eres un mierdas más que viene a tratar se aprovecharse de que en un momento de su vida ha conocido a alguien famoso. Me da igual quien seas, incluso me das lástima, mira, pero ahí dentro te voy a vapulear de tal modo que te arrepentirás toda tu vida de haber venido a este programa. Te dejaré el alma que no la reconocerá ni tu puta madre, mamón.
-Pero tú ..., ¿quien cojones eres?.
-¿Acaso no reconoces mi voz?
-Pues no.
-Mira que eres subnormal, chaval, ¿así que vienes a un programa y no conoces a su estrella? -en ese momento las maquilladoras se apartaron y dejaron ver el rostro de mi interlocutor, se trataba de Kiko, uno de los comentaristas del programa.

-Ya me estás tocando los huevos con tanto insulto, que yo sepa la estrella del programa es Enma, no tú.
-Ella sólo es la presentadora, yo soy el alma del programa y tú un montón de mierda al que voy a pisotear ahí dentro.
-No te va a ser tan fácil.
-He podido con los hermanos Matamoros, así que con un mastuerzo como tú no tengo ni para empezar.
-Vaya, parece que cuando vamos a cagar nos llevamos el diccionario, ¿no?, bonitas palabras.
-Lo tomaré como un cumplido a pesar de quien viene.
-Ni que tú fueras tan gran cosa, por si no lo sabes no eres más que un ex-concursante de Gran Hermano con suerte, si no fuera por ese concurso igual estarías por ahí limpiando letrinas.
-Sí, limpiando mierdas como tú, que más o menos es lo mismo, ahora pasa para adentro -me dijo tras pegar su rostro al mío y agarrarme por el mentón.
-¡Tú primero, por favor!- le dije al mismo instante en que aprovechando la cercanía se su cara le propiné un cabezazo en toda la nariz.
-¡Maldito bastardo hijo de puta! -acertó a decir mientras se llevaba las manos a su rostro ensangrentado.
-Vas a ver como se las gasta este bastardo con gentuza como tú.
Aprovechando su confusión y la de todo el equipo cogí carrerilla y le pegué una patada justo al medio y medio de la entrepierna, él aulló de dolor y se tambaleó algo hacia atrás, momento que aproveché para darle un empujón y lanzarlo contra las cámaras mientras Enma que no sabía a qué se debía tanto alboroto gritaba:
-¡Publicidad, poned la publicidad, coño!
-Déjalos Enma, que estas cosas hacen subir la audiencia -le dijo uno del equipo.
-¡Joder, ya!, ¡pero mira cómo está poniendo a Kiko.
-Da igual, todos los que estamos aquí llevamos tiempo esperando algo como esto.
En ese momento yo me centraba en patearle la boca, me hacía gracia verle escupir los dientes a pares en medio de grandes esputos de sangre. En vista de que nada ni nadie me podía detener y de que era el centro de las miradas le cogí de la ropa y lo puse de pie para pegarle un puñetazo y mandarlo a estrellarse contra las cámaras poniéndolo todo perdido de sangre.
Me hubiera gustado rociarle con gasolina y prenderle fuego, pero experiencias anteriores y la falta de combustible me disuadieron de ello, así que tan rápido como pude y sin pararme a dar ninguna explicación abandoné el plató.