lunes, octubre 30, 2006

EL SACRIFICIO

. lunes, octubre 30, 2006
2 Perdieron el tiempo aquí

Al día siguiente, muy temprano, Abraham se levantó y ensilló su asno y se fue al lugar que Dios le había dicho, junto con su hijo Isaac. A la tercera semana Abraham alcanzó a ver el lugar desde lejos, tomó leña para el sacrificio y la puso sobre los hombros de Isaac; luego tomó el cuchillo y el fuego...y siguieron caminando juntos.
-¿A dónde vamos, papá?
-A un sitio llamado Madrid.
-¿Y a qué?
-Tengo que hacer un holocausto, pero todavía no sé lo que significa esa palabra.
-Un holocausto viene siendo como quemar a alguien, o eso creo.
-Hummm, por eso hace falta la leña -dijo el anciano para sí.
-Y ¿a quién vas a quemar?, si se puede saber.
-A nadie, hijo, a nadie, debí entender mal la palabra.
Cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, Abraham construyó un altar y preparó la leña, luego buscó a su hijo.
-Isaaaaac, hijo, ¿dónde estás?, ven que te voy a enseñar una cosa.
-Estoy aquí papá, estoy recogiendo flores, ¡son tan bonitas!
-El Señor tenía razón, es maricón perdido, lo mataré ahora mismo -pensó el viejo.
-¿Qué querías, papi?
-Mira, ven aquí que te voy a enseñar como se maniata a una persona, tú déjate hacer, igual el día de mañana te hace falta.
-Vale, pero no aprietes mucho que me dañas la piel.
Una vez que Isaac estuvo bien atado, Abraham lo puso en el altar sobre la leña, pero en el momento de tomar el cuchillo para sacrificar a su hijo, el ángel del Señor lo llamó desde el cielo:
-¡Abraham, Abraham!
-Aquí estoy, primero, ¿quien eres? y segundo, ¿qué cojones quieres?
-Soy un ángel, no le hagas daño al muchacho, porque ya se que tienes temor del Señor.
-Ya decía yo que estabas demasiado gordo para ser una gaviota, pero entonces, ¿a qué ostias me ha mandado aquí?
-Solo ha sido para probar de lo que eras capaz, mira, con que sacrifiques un cordero le bastará.
El ángel revoloteó hasta posarse en el altar y le señaló un cordero que se había enredado en las zarzas.
-Ese cordero no, no es mío y el Señor dice que lo de robar queda feo y es pecado mortal.
-Si yo digo que matas al cordero, lo matas, es una orden, o ¿acaso prefieres matar a tu hijo?
-Hummm, no sé, por lo menos tiene tanta pluma como tú, ¡anda, bonito, ven aquí!
-Abraham se abalanzó sobre el ángel y le agarró por un ala, luego le roció con un líquido y le prendió fuego, éste al verse pasto de las llamas empezó a gritar al cielo como un poseso.
-¡Ayudaaaaaaa!, ¡que me quemooooo!, ¡por favor, hermanos, venid a ayudarme!
De pronto una bandada de ángeles bajaron en picado desde el cielo y socorrieron a su compañero, luego trataron de calmarlo mientras lo llevaban de vuelta, aún así, el otro no dejaba de chillar y amenazar al viejo pastor.
-¡Abrahaaaammm, hijo de la gran puta, esta me la pagas, cabrón, me he quedado con tu cara!
-Anda, déjame en paz y vete a cagar de campo por ahí, hasta los huevos me tenéis con vuestras chorraditas.
-Eres hombre muerto, no lo olvides, viejo asqueroso.
-Anda, ¿no sé por qué te pones así?, total sólo tienes una ala un poco chamuscada, todavía te queda la otra. Vé con tu Señor y dile que se pase a charlar conmigo un rato, que le quiero decir cuatro verdades.
Se dice que ese ángel nunca recobró la cordura, que luego y por culpa del ala quemada se cayó del cielo y como no era capaz de subir ni nadie le vino a ayudar, pues fundó el infierno, con la esperanza de que algún día Abraham cayera en sus manos.

domingo, octubre 29, 2006

UNA PRUEBA DE FÉ

. domingo, octubre 29, 2006
1 Perdieron el tiempo aquí

Pasó el tiempo, aquel niño fue creciendo en altura, aunque salió medio empanado, una especie de pasmarote que no se entera de nada. Abraham y el Señor seguían rallándose mutuamente hasta que el segundo decidió poner a prueba la fé del primero y una mañana le dijo:
-Voy a poner a prueba tu fé en mí, Abraham.
-Ya empezamos, te has levantado hoy con el pie izquierdo, ¿no?
-No, simplemente que noto que ya no me adoras como antes, parece que esa pasión que había se ha esfumado.
-Lo que yo te diga, ¿tú hace tiempo que no follas, verdad?
-¡CALLA, pecador!, yo no practico esos sucios actos terrenales.
-Ya, entonces te la cascas como un adolescente cualquiera.
-Mira que eres gilipollas, ya has conseguido que me enfurezca.
El cielo ennegreció de pronto y empezaron a caer rayos por doquier alcanzando las ovejas, cabras y vacas de Abraham.
-¡Para, me cago en dios!, que me dejas sin rebaño.
-Cuidadito con lo que dices, que es pecado.
-Perdona, pero mira que te gusta jugar con los rayitos.
-Bien, a lo que iba, voy a poner a prueba tu fé.
-Si ya la acabas de poner.
-Eso no ha valido, era demasiado fácil para tí.
-¿Y entonces, qué propones?
-Toma a Isaac, tu único hijo legal, al que tanto amas, y vete a la tierra de Madrid. Una vez allá, ofrécelo en sacrificio sobre el cerro que yo te señalaré.
-¿A Madrid?, ¡tú estás muy mal!. Aparte de eso, yo nunca le haría daño a mi hijo.
-Debes cumplir lo que te ordeno o el castigo será todavía peor.
-Pero ¿por qué Isaac y no yo?
-Porque es gay, ¿o es que no te has dado cuenta?
-Hombre, ahora que lo dices, el chico mira con indiferencia a las chicas y se queda más con los hombres.
-Pues no hay más que decir. He tenido una visión del futuro, tu hijo va a acabar casándose con un hombre y no con una mujer.
-Imposible, el PP nunca lo permitiría.
-Ya, pero los demonios rojos alcanzarán el poder y cambiarán las leyes. Debes sacrificarle o te verás de padrino en una boda gay.
-¡Eso nunca, hasta ahí podíamos llegar! Cumpliré con lo que me pides. Partiremos mañana mismo.
-Así me gusta, buen chico.

*Webs recomendadas:

camping Barcelona playa

viernes, octubre 27, 2006

ABRAHAM TIENE DESCENDENCIA

. viernes, octubre 27, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

Mi bisabuelo no tenía hijo alguno, le echaba la culpa de ello a mi bisabuela con la intención de hacerla sentir culpable y doy fé de que lo conseguía. Aparte así tenía escusa para buscar descendencia en otro lado, el muy cabrón tenía una criada mora llamada Agar que según cuenta mi abuelo debía estar bastante buenorra, el caso es que consiguió llevársela consigo a Marbella, la tierra prometida, junto a su ganado, todas sus pertenencias y a mi bisabuela Sara.
Una vez cómodamente instalado allí, el Señor volvió a hablarle a mi bisabuelo en una visión:
-Yo soy tu protector. Tu recompensa va a ser muy grande.
-...¿De qué me sirve que me des recompensa, si tú bien sabes que no tengo hijos?...
-Y dale, anda, mira bien el cielo, y cuenta las estrellas, si es que puedes contarlas. Pues bien, así será el número de tus descendientes.
-Pero si son las 4 de la tarde, ¿que estrellas voy a ver?, ¿quiere eso decir que no voy a poder tener hijos?
-Nooo, mamón, no es eso, se me fue la olla un poco, no me había fijado en la hora que era, pero tú tranquilo, que si quieres estrellas las verás.
De pronto, no se sabe bien de dónde apareció un rayo surcando el cielo y que fue a impactar en un roble que había junto a donde se hallaba Abraham, el roble, herido de muerte, se desplomó, alcanzando una de sus ramas la cabeza de mi bisabuelo, éste quedó tendido en el suelo y ahí sí que vió cientos de miles de estrellas, entonces Abraham creyó al Señor.
-La delicadeza no es tu fuerte, ¿no?.
-No soy delicado pero sí efectivo.
-¿Y voy a tener tantos hijos como estrellas había en el cielo?
-No, ya te dije que era como tantas estrellas pudieras contar, así que tú sabrás.
-¡Pero si sólo sé contar hasta 2, soy una víctima de la Logse!
-Pues es lo que hay.
Ese mismo día, nada más llegar al pueblo Agar salió a su paso, visiblemente turbada:
-¡Abraham, Abraham, tengo una falta, tengo una falta!
-¡Y qué más quisiera yo que no sé ni escribir y tú te asustas con una falta de nada!
-De ortografía no, gilipollas, digo del periodo.
-Gilipollas tu padre, ¿de qué periodo hablas?
-De la regla, de la regla, hablo de la regla.
-¿Y a mí qué cojones me cuentas?
-¡Que creo que estoy preñada!
-¡Ahhhh!, vale, ya me lo esperaba, sin horas no era.
-¿Y no te alegras?
-Un poco, pero ahora a ver que le digo a Sara.
Abraham le contó todo a su esposa, ésta se lo tomó con bastante filosofía. En el fondo ella ya se lo esperaba y le propuso que tomara también a Agar como esposa y vivir en concubinato. Abraham aceptó lo que Sara le dijo, pensó que era buena idea, así podría probar qué tal era eso de los tríos en el catre, por otro lado le disgustaba la idea de tener que aguantar a dos esposas, ya bastante ralla una como para aguantar a otra, prefería a Agar como amante, pero no había elección.
Entonces Sara tomó a Agar la mora y se la dio como mujer a Abraham y como no había más huevos éste aceptó.
Pasaron las lunas y Agar, orgullosa de su embarazo y viendo el vientre seco de su antigua ama empezó a despreciarla. Sara, que aunque parecía una mosca muerta era una mujer de armas tomar y empezó a maltratar a su oponente de tal modo que ésta ante la pasividad de Abraham acabó por huir.
-Señor, gracias por hacerla marchar, posturas sexuales aparte, ellas eran como la Campanario y la Esteban, todo el día a la gresca. ¿Pero qué va a ser de Agar y de su hijo?
-Tranquilo, sobrevivirán, nacerá un hijo varón y le pondrá de nombre Ismael, cuando inventen la prueba del ADN este volverá para reclamar su parte en la herencia, así que estate preparado.
-¡Menudo hijo de puta! De nombre me hubiera gustado más Marcos si fuera niño y Brianna si fuera niña, pero no estoy en disposición de elegir, aunque según mis cuentas todavía me falta otro hijo, ¿no? .
-Exacto, tu esposa Sara te dará un hijo, y tu le pondrás por nombre Isaac.
-Joder, ni elegir nombre puedo.
-Pues va a ser que no.
-Oye, una cosita, si a Sara ya hace que se le pasó el arroz, ¿cómo pollas me va a dar un hijo a estas alturas?
-¡Qué incrédulo eres Abraham!, para esas cosas está la ciencia. Conozco una clínica clandestina, la lleva un tal Doctor Iglesias Puga, allí se hacen tratamientos de fertilidad en personas de avanzada edad para procrear, "Clínica Papuchi " creo que se llama, me han hablado maravillas de ella.
Abraham cumplió las instrucciones del Señor y llevó a su esposa a la clínica previo pago de siete cabezas de ganado. Al poco tiempo Sara le dio un hijo al que llamaron claro está, Isaac.

miércoles, octubre 25, 2006

MI BISABUELO ABRAHAM

. miércoles, octubre 25, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-Bien, comienzo la historia, me la conozco al dedillo pues mi abuelo me la contó cientos de veces y siempre con las mismas palabras:
Mi bisabuelo se llamaba Abraham, se dedicaba al pastoreo y estaba medio chalado. Se le veía habitualmente hablando solo y mirando al cielo, decía que podía hablar con "El Señor". La verdad no tengo ni puta idea de qué clase de Señor sería, y claro, nadie le creía y se reían de él, incluso los de su propia familia, lo que sí sé es que mi bisabuelo hacía todo lo que el otro le decía.
Según me cuenta mi abuelo esta fue la conversación que tuvieron mi bisabuelo y el tal Señor ese cierto día mientras el primero atendía a su ganado en un prado:
-Abraham, deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te voy a mostrar.
-¿Y eso a qué viene ahora?, aquí estoy bastante bien, a mi padre no lo soporto pero tengo todo lo que quiero, gracias a dios es bastante rico.
-Viene a que quiero que te mudes a otro lugar, con tus descendientes voy a formar una gran nación.
-¿Cómo Cataluña?
-No exactamente, bueno, mejor dicho olvida eso de nación que igual trae lios, lo que sí voy a formar es un gran pueblo.
-¿Como Albacete?
-Vete a cagar, anda, escúchame atentamente y deja de decir gilipolleces.
-Sí, Señor.
-Tengo en mente dos lugares a los que poder enviarte, se tratan de un lugar muy tranquilo llamado Israel, ..., ¿o tal vez Palestina?, ya no recuerdo bien; y otro todavía despoblado llamado Marbella, en este último podrás montar cuantas cabañas te vengan en gana ¿Cuál te gusta más?.
-Ese de Israel me da mal fario, una vez tuve una pesadilla y aparecía ese pueblo, no recuerdo la causa, pero sé que me molieron a pedradas por mear contra un muro donde había unos tipos raros dando cabezazos. Creo que ese es un pueblo muy jodío, mejor escojo el otro sitio, Marbella has dicho ¿no?.
-Eso he dicho, pues que así sea, partirás para Marbella. Gracias a una hábil maniobra jurídica le hemos podido tangar unas cuantas hectáreas a la Duquesa de Alba, irás allá y tomarás posesión de ellas, te enviaré por correo urgente todos los papeles que necesitas.
-¿Y queda muy lejos?
-A unos 300 km más o menos.
-¿Y tengo que ir andando? Recuerda que tengo pertenencias y muchas cabezas de ganado que llevar.
-Eso es ya cosa tuya, por mí como si alquilas un camión.
-Y tú que tienes poderes, ¿no podrías teletransportarlo todo?, así me ahorraría una pasta.
-Espera sentado.
-Bueno, acepto porque eres tú quien me lo pides en cuanto tenga todo listo y a la parienta convencida partiremos.
-Tú mismo, pero te recuerdo que si te retrasas mucho te saldrá todo más caro, pues será ya temporada alta.
-Vaya, no había caído en esa.
-Es que yo estoy en todo.
-Ya veo, ya.

martes, octubre 24, 2006

SUSO, "EL MOCHILAS"

. martes, octubre 24, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-Venga, Lázaro, ¿no vas a comer más churros?
-Todavía tengo el estómago revuelto, no puedo juntarme contigo, me llevas por el mal camino cacho perro.
-Por el mal camino ya te metes tú solito sin ayuda de nadie, aparte ya sabías lo que había cuando viniste a mí.
-Ya, claro, por aquella yo era todavía un niñato que no sabía lo que quería y había oído hablar mucho de tí.
-¿Sí?, ¿y qué decían de mí?
-Decían que conocían a un tal Suso, alias "El Mochilas" que iba siempre acompañado de los 12 apestosos, unos haraganes como él, con los que formaba una banda que era el terror de los suburbios de la ciudad. Decían del Mochilas que quería ser el rey del desmadre, que era putero, vividor, borracho, vago y pendenciero, en fin, una joya. Ya te dije que era muy joven por aquella y que en mi afán de alcanzar el más alto grado de rebeldía para alguien de mi edad me dejé enredar, y aquí estoy, sin un duro y con el estómago revuelto.
-Tu fidelidad será recompensada, Lázaro, te doy mi palabra.
-Que así sea, Suso. ¡Bufff, qué retortijones!, me voy al baño.
-Tú mismo.¡Venga, Marta!, deja de fregar y tómate unos churritos que van a sobrar.
-Bueno, la verdad es que todavía no he desayunado, así que aceptaré vuestra invitación.
-Como diría el Melendi, "Este es el chocolate que más me mola".
-Ya, pero bien que le pagaron por mentir de esa manera.
-Ese sí que vive de puta madre.
-Eso no es vida, estar todo el día de bar en bar sin dar palo al agua y trapicheando lo que se tercie.
-No te olvides que también que todavía tengo una carpintería.
-Si ni siquiera vas por allí. La verdad, ¿nunca pensaste en cambiar de vida?, no sé, casarte o arrejuntarte, tener hijos, y todo eso.
-Todavía soy muy joven para eso.
-Si tienes treinta y pico, dentro de nada empezarán a llamarte solterón o pensarán que eres gay o algo así. Aparte que si sigues así vas a durar poco, te lo digo de corazón.
-Eso no me preocupa, tengo antepasados muy longevos, mi bisabuela Sara vivió 127 años.
-Ya, dirás que tu bisabuela vivió años en un 127, jajaja, menudo fantasma.
-Jajaja, esa fue muy buena, Lázaro.
-El señorito cagó a gusto y ahora nos viene gracioso, ¿no?, Lázaro.
-Venga, Suso, no te pongas así, es normal que no nos lo creamos.
-Marta, Lázaro, tened fé en mí y creed, os voy a contar la historia de mi bisabuelos Abraham y Sara.

No os perdais la historia de los bisabuelos de Suso en el próximo capítulo.

sábado, octubre 21, 2006

M & M

. sábado, octubre 21, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-Vamos, Lázaro, te vas a chupar los dedos.
-Vale, pero después te encargas tú de la cuenta, no quiero problemas.
-Tranquilo.
Los primeros rayos del alba empezaban a asomar entre los edificios, tuvimos que recorrer tres manzanas hasta llegar a la cafetería en cuestión.
-Aquí está, "Cafetería M & M".
-¿Eso de M & M tiene algún significado en cuestión?
-Sí, son las iniciales de los nombres de sus dueñas, Marta y Magda.
-Ahhh.
-Hola Marta, ¿no está Magda por ahí?
-Ahora no, estará durmiendo la mona, no hace mucho que se ha largado.
-Vaya, una lástima. ¿Oye, me podrías lavar los pies?, los tengo asquerosos de barro y de pota de este mamón, le dije que se controlara, pero nada.
-¿Yoooo, lavarte los pies?, tas flipao, ¿no?. ¿Quién coño te crees que soy?
-No sé, Magda lo hace.
-Pero yo no soy Magda, no sé si lo entiendes.
-Ya, pero, ...
-Pero nada, ella por conseguir de esa mierda que tú le proporcionas, hace lo que sea. Joder, que la tienes medio enganchada. Esta noche precisamente se la pasó fumando, bebiendo y solo dios sabe qué mas hizo aquí con tus amigotes. Menos mal que por lo menos en la caja hay dinero.
-¿Mis amigotes?, ¿quienes estaban?.
-Pues yo no los ví, pero ella nombró a Pedro, a Santi, a Tomás y al "Judas", creo que le llamáis así, ¿no?
-Le llamamos así porque sólo bebe cerveza "Judas" y eso que es cara de cojones, menudos pedales se pilla el tío.
-¿Y ese es realmente amigo tuyo?, porque por lo que tengo oído, habla pestes de tí.
-Realmente no es amigo mío, conoce a los de la banda del Poncio y actuó de intermediario para unos negocios que tenía con los de la banda esa.
Un día no pude pagarles la mercancía porque me había gastado toda la pasta. Me había metido unas pastillas raras y perdí el control, estuve 3 días bebiendo, yendo de putas y jugando a la tragaperras.
-Claro, como siempre.
-Pues como no tenía un duro me tuve que ir de casa, estuve 40 días con sus 40 noches viviendo en una miserable chabola en un lugar casi desierto, con la única compañía de una muñeca hinchable que al final terminó por pincharse, al final lo único que hice allí fue matarme a pajas.
Los de la banda del Poncio se pusieron furiosos al ver que no les pagaba y trataron de encotrarme. En vista de que no lo conseguían fueron directamente al Judas, le ofrecieron una bolsita con 12 gramos si les decía mi escondite y, claro, el muy cabrón aceptó.
Cuando me cogieron, me metieron una paliza que me crujieron todas las costillas.
Al final tuve que empeñar la "burra" para poder pagarles.
-Con lo que te gustaba esa moto.
-Pues sí, pero si vendo la carpintería, me compraré otra mejor, ahora ponnos un chocolate con churros que tenemos hambre.
-Bueeeno, ya voy.
-Ah y cárgaselo a Magda, ella siempre me invita.
-Menudo rostro que tienes, no me extraña que El Judas te vendiera.
-Ese lo único que tiene son celos, creo que le gusta Magda y le hierve la sangre al verla conmigo.
-Puede ser.
-Por cierto, tengo entendido que tus amigos son marineros, ¿no?.
-Se puede decir que sí, trabajan en la mar a ver lo que pescan.
-Pues parece que manejan bastante pasta.
-Es que en la mar no todo son peces.
-Ya imagino, ya.
-Cualquier día hacen una redada aquí y me cierran el chiringuito, te lo digo muy clarito, si eso sucede os vais a acordar.
-Tranquila, cuando venimos aquí, nadie trae nada relacionado con sus negocios.
-Espero que sea verdad.
-Lo es, ahora sírvenos rápido el chocolate, que quiero mojar el churro.
-Si lo dices con segundas, olvídalo, no soy tan facilona como mi hermana.
-Joder, tía, sólo era un comentario.
-Tengamos la fiesta en paz.
-Vale.

domingo, octubre 15, 2006

EL "CIEGO" DE LÁZARO

. domingo, octubre 15, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-¡LÁZARO, levántate anda!
-[...]
-No me toques más los huevos, no son horas de jueguecitos.
-[...]
-¡Menudo "ciego"! ya te avisé que en ese sitio sólo servían garrafón pero tú no me hiciste caso, mírate ahora ahí tumbado sobre un colchón de vómitos. ¡Venga, levanta joder! Son las 4 de la madrugada y mañana tengo que estar a las 9 en la carpintería, viene un constructor que me la quiere comprar para construir en ese solar.
-¡Nnnnggggllll!
-... Y por menos de 500.000 no se lo voy a vender, debo estar fresco y lúcido para negociar.
-¡Jamenpaz glipollas, vete a rallar a topota madre, hips!
-¡La virgen! mira que estás mal. Tú no te habrás metido algo más, ¿no?
-¡Sa misma, anda, veta cagar, mamoooón! ¡ouuurghhhh!
-¡Joder, has vuelto a potar qué peste! Pues sí, voy a vender la puta carpintería, estoy hasta los cojones de tanto currar, yo no he nacido para eso.
-¡Cállate calbrógggnnn, que mestalla la cablezaaahhgg!
En ese instante apareció un camión cisterna de esos que lavan las calles de noche.
-¡Oiga, oiga, el del camión, acerque aquí la manguera un momento, haga el favor!
-Estoy trabajando, ¿o no lo veis? como sea una tontería te juro que acabas dentro de aquel contenedor, te aviso, no estoy para fiestas.
-Tranquilo señor, no es por mí sino por mi amigo -le dije señalando a Lázaro- está muy mal, creo que un manguerazo ayudaría a reanimarle.
-Si es por eso no hay problema, pero no me fio de vosotros, tenéis muy mala pinta, ¡mira qué melenas, qué barbas y qué ropas! no sé como vuestros padres os dejan salir así de casa.
-La bondad de mi padre es infinita.
-Lo que debía hacer tu padre es daros una buena mano de ostias.
-¿Has dicho ostias?
-Sí.
-Me gusta esa palabra, sí, quizás con h quedaría mejor pero me gusta.
-Tú eres gilipollas, chaval.
-Venga, dele a la manguera.
El fulano del camión cogió la manguera y dirigió el chorro hacia donde estaba tumbado Lázaro, éste al sentir el agua helada en su cara se revolvió y se levantó como un resorte dirigiéndose a su amigo.
-Eres un hijo de la gran puta, ¿ok? ¡Mira cómo me has puesto!, si por lo menos fuera J&B no me importaría, pero agua ... bueno, igual sí, el agua va bien con la pirula que me dio la tía del pub.
-Joder, si fuera capaz de convertir el agua en whisky me forraría fijo, me haría famoso. Abriría el grifo y diría "Tomad y bebed todos de él", jajaja, estaría bien.
-No sé tú, pero a mi no me apetece fumar nada ahora, estoy muy mal, así que guárdatela.
-He dicho grifo y no "grifa", con a, tú siempre pensando en lo mismo.
-Bueno, si no os importa debo seguir con lo mío, algunos tenemos que trabajar, no sé si lo entendéis.
-Ah, gracias, señor camionero, las gracias es lo único que puedo darle, estoy sin blanca, hemos ido al pafeto de los Olivos y me han metido una clavada que no veas.
-Ya veo, ya, en fin, "juventud divino tesoro", "xente nova, leña verde, todo é fumo".
-Vamos Lázaro, ¿te he contado ya que voy a vender la carpintería?
-Siiií, pesado.
-¿Y qué te parece?
-Me parece bien, pero no creo que tu padre opine lo mismo, no hace ni un año que se ha jubilado y que la puso a tu nombre.
-Eso da igual, con el dinero que saque podré meter al viejo en el mejor asilo de la ciudad, no sabes lo pesado que se hace todo el día en casa.
-¿Y tu madre?
-A la vieja la voy a dejar vivir conmigo, cocina de puta madre y tiene la casa bien limpia. Pero en cuanto vea que se pone senil, patadita y al asilo también. Luego traeré una inmigrante cualquiera que me haga las cosas de casa y que no proteste mucho cuando quiera follarla.
-¡Qué hijo de puta eres!, macho. ¿No te das cuenta que tu madre no va a querer que metas a tu padre en el asilo?
-¿Y quien te dijo que no? Mis padres se odian, casi ni se hablan y cuando lo hacen es para echarse cosas en cara, si no se han divorciado es por el qué dirán.
-¿Qué cosas?
-Yo, por ejemplo.
-¿Tuuú?
-Sí, mi viejo me tiene manía, estoy harto de escucharles conversaciones así, no lo hacen a viva voz, pero me he acabado por enterar.
-¿Y qué dicen?
-Pues mira, más o menos ésto:
-¡Mira como vengo!, tengo la espalda reventada y todo por tu culpa.
-¿Por mi culpa?
-Sí, por tu culpa y la del gandul ese de hijo que tienes y que he tenido que mantener.
-Yo no te obligué, lo sabes muy bien, pudiste marcharte y renegar de él, pero por culpa de tu maldito orgullo tragaste, ahora te jodes. Te dije muy claro lo que había.
-Me cago en el espíritu santo, puta vida me dais.
-O sea que según tu padre no eres hijo suyo.
-Eso parece.
-¿Y no te interesaría saber quién es tu padre en realidad?
-Bah, seguro que es un muerto de hambre cualquiera, e igual quiere meter mano en el dinero de la carpintería, paso, paso. Si algo sobra a mi alrededor es gentuza.
-Hombre, gracias por la parte que me toca.
-Tú no, Lázaro, ya ves que ibas muy ciego y te he ayudado, ¡he ayudado un ciego! A partir de ahora todo aquel que ayude a un ciego se le conocerá como "Lázaro" en tu honor, y si es chico pues "Lazarillo", ¿vale?.
-Si tú lo dices ...
-Venga, vamos, sé donde preparan un chocolate con churros genial, así te contaré con más detalle mis planes.
-¿Pero con qué vamos a pagar el chocolate, estamos sin blanca?
-¡Calla, imbécil!, mira el municipal ese, cuando nombraste el chocolate se ha quedado con nosotros, no vaya a ser que le dé por registrarnos los bolsillos.
-Vale, vale.
-Y no te preocupes por el dinero, en la mayor parte de los garitos voy de moca, es lo que tiene ser famoso.
-Ok, vamos.

viernes, octubre 13, 2006

LA LÍNEA QUE PERDIÓ EL CAMPURRIANO

. viernes, octubre 13, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

-¿Cuánto has dicho que pesabas?
-78
-Eso no te lo crees ni tú, Antonio.
-Si quieres te enseño los resultados del reconocimiento médico, allí sale el peso.
-Bah, ¿y cuanto hace de eso?
-Fue en marzo, pero me pesé el otro día y andaba por ahí.
-Seguro que la báscula estaba mal, tú tienes que pesar más que yo a cojones.
-¿Y eso?, no sé por qué lo dices, si más o menos medimos lo mismo y tenemos el mismo tipo.
-No, Antonio, tú estás gordo, yo sólo tengo algo de barriga.
-Claro, Campurriano, pues será que la barriga te pesa más que la mía, hazte una eco, no vaya a ser que te hayas tragado un yunque y no te dieras cuenta.
-Si yo nunca en mi vida estuve gordo.
-Pues ahora sí y parece que te jode un huevo. En mi caso, todos aquellos que de crios me llamaban gordo me van superando y con creces, y supongo que ese es tu mismo caso, os abándonais un poco y os atocinais que no veas.
-Venga, no me jodas.
-¿Cuánto pesas tú?
-79
-Pues ya me ganas por uno. Lo que pasa es que te estás haciendo viejo, chaval, el cuerpo ya no quema las grasas como antes y poco a poco aquella línea que tenías te va abandonando sin remisión, y mírate el pelo, estás todo canoso, en cambio mírame a mí, dos o tres canas contadas.
-Si tú lo dices ...

Pues nada, esta fue una conversación que tuve con el Campurriano, uno de los operarios que tengo a mi cargo, parece que el pobre no es capaz de convivir con su barriga, en fin son cosas de la edad.

sábado, octubre 07, 2006

MI VIDA EN LA MONTAÑA (XI) EL FIN DE TONI

. sábado, octubre 07, 2006
0 Perdieron el tiempo aquí

Toni se agitaba en la silla, tenía la frente llena de sudor y los ojos inyectados en sangre, sabía que su fin estaba cerca.
El jefe volvió a tomar la palabra.
-Bien, la historia es creible y más si hay una grabación.
-La hay -le dije -cuando bajemos a la aldea te la enseñaré.
-Más te vale que digas la verdad, como nos mientas, tu hijo y tú correréis la misma suerte que este desgraciado, si dices la verdad, vivirás tranquila el resto de tus días.
Un espasmo de terror recorrió mi cuerpo.
-¡Es verdad, mi hijo!, ¿dónde está mi hijo?, ¿qué le habéis hecho?
-Tu hijo está sano y salvo, la vieja lo protegió, se nota más que quiere más a la criatura que a su propio hijo.
-Bueno, ahora le toca el turno a él -dijo el jefe señalando a Toni -¿así que fuiste tú el que mató a Mari?
Desde la silla Toni negó con la cabeza. El jefe sacó un puñal y le puso la punta en el cuello.
-Mmmmmmmhhh-Toni estaba aterrado, quería gritar pero la mordaza se lo impedía.
-¿Acaso no le has matado tú?, te recuerdo que según ella existe una grabación que prueba que fuiste tú quien mató a Mari, ¿es o no es eso verdad?
El jefe le quitó la mordaza.
-La grabación ezizte, fuí yo, pero ella ...
Ya no pudo hablar más, pues le volvieron a colocar la mordaza tras un gesto del jefe.
-No me hace falta saber más, ha confesado, chicos, ahora le toca pagar por ello.
Una mueca de terror se dibujó en el rostro de Toni, casi al mismo tiempo el jefe retiró la punta del puñal de su cuello, le agarró de los cabellos, tiró hacia atrás y con habilidad de cirujano le extirpó allí mismo sus grandes ojos verdes, quizás lo único que me gustaba de él. Dos grandes chorros de sangre brotaban de las cuencas oculares de Toni, éste se revolvía espasmódicamente junto a la silla a la que se encontraba atado. Uno de los hombres le golpeó dejándole un poco aturdido, de forma que no perdiera el conocimiento pero que tampoco pudiera forcejear mucho. Estaba claro que le querían consciente. Una vez que no era capaz de oponer resistencia le desnudaron y le violaron anal y salvajemente uno por uno entre todos los hombres que allí se encontraban, hasta que le dejaron tumbado y desgarrado por completo envuelto en un gran charco de sangre. El jefe volvió a sacar el puñal y otra vez haciendo gala de una gran habilidad con los objetos cortantes le castró allí mismo haciéndole un corte que prolongaba la "hucha" de su trasero hasta el ombligo. Finalmente le dejaron allí tirado retorciéndose de dolor en espera de que se muriera desangrado, cosa que aún se prolongó durante unos minutos. Entonces el jefe quitándose el pasamontañas se dirigió a mí.
-Bueno, nena, nosotros ya hemos cumplido nuestra parte, ahora te toca a tí, espero que no hayamos sido demasiado bruscos, normalmente no lo somos, pero cuando nos pisan el rabo ya ves.
Yo había presenciado todo el espectáculo de la tortura y posterior muerte de Toni primero con algo de terror, luego con impasividad y finalmente me había puesto cachónda al ver como la vida le abandonaba.
-Habéis estado geniales, no sabéis el peso que me habéis quitado de encima, siempre os estaré agradecida de haberme librado de este monstruo.
-Ha sido un placer -dijo el jefe entre carcajadas.
-El placer es mío, es una lástima que no os gustemos las mujeres sino la fiesta iba a ser completa, jajajaja.
-Bueno, que nos gusten los hombres no quiere decir que no lo hagan las mujeres, aquí hay quienes sólo gustan de los hombres pero también a los que nos gusta probar de las dos cosas, como es mi caso, a eso se le llama bisexualidad o eso creo.
-Jajaja, es verdad, no había caído en esa.
-Pues ya ves, estamos aquí para lo que quieras, jijijji.
-Ya pero nunca lo hice ante tanta gente -le dije sin tapujos.
-Dirás que nunca lo hiciste con tanta gente, verás lo bien que lo vas a pasar. ¡Venga, chicos! el que quiera que se quede y el que no que salga, ah, y tratad con cuidado a la señorita, recordad que está herida y que acaba de perder al hombre de su vida.
-Siií, es verdad, estoy muy apenada -finjí sin poder contener la risa.
Lo que vino después fue maravilloso, nunca lo había hecho con varios hombres a la vez y mucho menos con el impedimento de un brazo roto. Por delante, por detrás, por arriba, por abajo, de lado, vaginal, oral, siempre había un hombre dispuesto a complacerme. Finalmente descubrí que era multiorgásmica.
El jefe se quedó a solas conmigo tras haber ordenado a sus hombres que limpiaran toda la estancia, les dijo tras pedir mi asentimiento, que sería ideal poder usarla en el verano si se venían de visita.
-Nunca pensé que ésto iba a terminar así.
-¿Por él? -preguntó señalando a los restos de Toni.
-No, no me refiero a eso, sino a lo que ha sucedido después.
-Jajaja, "La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" dice la canción, ¿ no?
-Es verdad, ...
-Angel, me llamo Angel, pero todos me conocen como Sesy, de asesino, cuando alguien les agrede yo dirigo y llevo a cabo la venganza.
-Vale Sesy, oye, ¿estabas muy apegado a él?, a Mari, me refiero, porque no ha debido ser fácil organizar todo esto.
-El era abogado y yo su secretaria, jaja -dijo tratando de reír mientras una lágrima se le escurría por su mejilla.
-Bueno, ya no le podrás recuperar, pero siempre quedará su recuerdo.
-Eso sí y eso es imborrable. Cambiando de tema, Mari llevaba lo de la herencia de tu abuelo, conozco de sobra el caso por eso te dije que no tendrás problemas para vivir con comodidad el resto de tu vida.
-Iré a la ciudad con vosotros y arreglaremos eso, no quiero que mi hijo se crie en esta asquerosa montaña.
-Si quieres nosotros te conseguiremos alojamiento y te prestaremos compañía y lo que quieras, somos como una comuna, pero lo que no nos puedes exigir es fidelidad, eso sí que no, jajaja.
-A mí tampoco me gustan las ataduras, jajajaja.
Abandonamos la cabaña y bajamos hasta la aldea, la madre de Toni salió a recibirnos.
-Hola niña, ¿estás bien, no te han hecho daño, verdad?
-No yaya, ellos no, sólo tu hijo me hizo esto -le dije mientras señalaba el brazo inmovilizado.
-¡Dios mío, como habré podido criar a semejante monstruo!
-Tranquila, ya no hará mas daño a nadie.
-No le echaré en falta, me amargaba la existencia, pero era mi hijo, no sé qué hacer.
-Lo mejor que puedes hacer es olvidarle.
-Sí, será lo mejor.
-¿Y el niño?, ¿dónde está?, ¿se encuentra bien?
-Sí, le he dado de comer hace cosa de una hora y ahora duerme como un bendito, espero que no se parezca al padre.
-Ah, gracias yaya, yo tambien lo espero, no sé como agradecértelo.
-Cuidale bien, con eso me basta.
Entré y ví al niño durmiendo feliz en su cunita, cogí la cinta con la grabación y se la mostré a los hombres. La mayoría de ellos lloró al ver el macabro y salvaje fin que tuvo (como dije ya me había encargado de borrar las escenas que me comprometían). Luego, una vez terminada, me pidieron que se la diera y se marcharon.
Cuando las nieves se apartaron y el color blanco dió paso al verde claro en los alrededores de la aldea, me marché para la ciudad, traté de convencer a la yaya de que se viniera conmigo pero ella no quiso, me dijo que era una vieja y que toda la vida había vivido allí y que allí se quería morir. Me hizo prometer que la visitaría por lo menos un par de veces al mes y que llevara al niño conmigo. Yo acepté de buen gusto, con eso no habría problema.
Una vez en la ciudad fuí a arreglar lo de la herencia de mi abuelo. Era mayor de lo que esperaba, Sesy tenía razón, podríamos vivir de rentas el resto de mi vida a poco que manejara bien el dinero y las propiedades que había heredado.
Me ocupé de que una persona se encargara de que a la yaya no le faltara de nada y me fuí a vivir a un sencillo ático que me recomendó Sesy.
La vida allí era muy tranquila, bueno, menos cuando hacíamos alguna fiesta con Sesy y sus amigos.

FIN

Me desperté sobresaltado y babeando, menudo sueño más raro había tenido. Me palpé las ingles para cerciorarme de que sólo había sido eso, un sueño y que yo no era ninguna chica sino un hombre, un hombre de pelo en pecho, bueno, en el pecho y en el resto de todo el cuerpo, exceptuando la cabeza, claro. Todo había sido fruto de la mezcla de las películas infantiles con las de cine porno bizarro, pero gracias a dios, todo había acabado ya.

MI VIDA EN LA MONTAÑA (X)

.
0 Perdieron el tiempo aquí

Estábamos discutiendo otra vez:
-Eres una perra, no me haces ningún caso, sólo tienes ojos para ese maldito bebé.
-No es verdad, y tú lo sabes.
-Mientes, desde que te quedaste embarazada dejaste de quererme.
-No, no es así, dejé de quererte desde el día que me pegaste, ahora te detesto. Dios mío, como has cambiado, antes no eras así, te estás convirtiendo en un monstruo. Cada vez te pareces más a mi abuelo.
-¡Jajajaja! parecerme yo a ese maldito carcamal, anda, no digas más estupideces, todavía soy joven, como mucho me gustaría ser tan bueno como él en su negocio, pero no soy igual que él.
-Sí pero te has vuelto violento, hosco y huraño igual que él.
-Si yo digo que no me parezco a tu abuelo, es que no me parezco a tu abuelo, a ver si así aprendes a entender lo que te digo -dijo mientras me golpeaba furioso.
-Tienes razón -sollocé -no eres como mi abuelo, ¡eres peor que él!.
-¡Y tú eres una puta asquerosa, te voy a matar aquí mismo, zorra!
Cogió el cayado que usaba para llevar el rebaño y me empezó a golpear con él, primero por las piernas, después por el vientre y finalmente sus golpes buscaban mi cabeza. Yo trataba de esquivarlos como podía y me protegía con los brazos. El golpeaba con fuerza, con tanta que tras un golpe sentí un chasquido y luego un inmenso dolor en uno de mis brazos, el grito de dolor que solté se debió oir en toda la maldita montaña.
De pronto se escuchó un fuerte golpe y la puerta de la cabaña se vino abajo.
-¿Quién podría ser? -me pregunté, aquella cabaña estaba muy apartada del pueblo y muy poca gente sabía siquiera que existía.
Acto seguido irrumpieron en la cabaña un grupo de hombres vestidos de cuero, salpicados de sangre, oliendo a humo y con la cabeza cubierta con pasamontañas. El que parecía el jefe se adelantó un poco y tomó la palabra. Yo estaba tirada en el suelo doliéndome de los golpes y Toni se había quedado inmóvil y desconcertado ante la inesperada visita.
-Deja ya de golpear a la chica, cabrón, golpéame a mí si quieres.
-¿Quién eres y qué haces aquí? -replicó Toni.
-Antes de nada, coged a la chica y tratad de curarle los golpes, yo me encargaré de él.
-De eso nada, aquí el único que le pone la mano encima a la chica soy yo y el que no me entienda se las verá conmigo -dijo Toni blandiendo el cayado.
El jefe hizo un gesto a sus hombres y dos de ellos se abalanzaron sobre Toni y le redujeron con facilidad. Pese a que trató de defenderse con el cayado ellos eran más fuertes y más hábiles. Le golpearon en el estómago y le ataron a una silla. Entonces el jefe se acercó a él, Toni le escupió, el otro le arreó un puntapié en la cara que provocó que la cabeza quedara colgando.
-Reanimadle, le quiero consciente.
Un masaje con nieve le devolvió la consciencia al hombre que hacía un rato me había intentado matar, me habían hecho curas en las heridas y me habían inmovilizado el brazo que ya no me dolía tanto. Mientras tanto asistía impávida al desenlace de la situación.
-¡Te voy a matar, hijo de puffbta! -farfulló Toni mientras escupía un diente roto.
-Jajaja, ¿sí?, eso ya lo veremos, ahora calla y escucha. ¿Te acuerdas de Mari?.
-No sé de quien me hablas.
-Lo imaginaba.
-Tú zabrás -y escupió otro diente.
Entonces el jefe nos relató toda la historia de Mari (Mariano), de quien era, de los tratos con mi abuelo y de cual era la causa que los había traído hasta esta cabaña.
-...y finalmente tu madre rota por el dolor viendo lo que le estaba sucediendo a sus vecinos, nos dijo donde te escondías, y aquí estamos.
-Yo no me escondo, maricón. ¡Maldita vieja! Cuando acabe con vosotros me encargaré de ella.
-Ya, ahora sólo queremos saber qué le hiciste a Mari y el porqué.
-Estarías tonto si esperas que te cuente algo.
El jefe golpeó a Toni otra vez pero esta vez no perdió el sentido.
Hasta ese momento me había mostrado espectante ante lo sucedido, pero decidí tomar partido en la situación:
-Yo os lo contaré, fui testigo de lo sucedido, pero me tenéis que prometer algo.
-Zorra adquedozza, te voy a matar -y otro diente salió de su boca.
-Amordazadle, me molesta el inútil ese -ordenó el jefe.
Haciendo caso omiso a las amenazas de Toni, proseguí.
-Os contaré todo, pero me tenéis que prometer que no le dejaréis con vida.
Toni abrió mucho los ojos, se revolvió en la silla y trató de mascullar algo, pero la mordaza se lo impedía.
-No sé si te vale, pero lo único que te puedo prometer es que si es culpable morirá.
-Pues que así sea, porque lo es y mucho.
Toni se volvió a revolver en la silla, el jefe hizo un gesto y uno de sus hombres hizo descargó con fuerza un golpe con un bate en su pecho, que lo hizo caer al suelo atado como estaba a la silla. Lo levantaron y le dijeron:
-Más te vale que te quedes quietecito y que vayas rezando lo que sepas.
Con Toni quieto e inmovilizado y los demás callados y espectantes empecé con el relato de los hechos acaecidos aquel día en mi habitación, les conté con pelos y señales como Toni le había golpeado con saña hasta matarle por el simple hecho de haber querido besarle. Mentí cuando les conté que grabó todo (no hacía mucho que me había encargado de borrar las escenas de sexo para que no se me relacionara como parte interesada en las muertes), que me violó allí mismo y que él sólo era capaz de follar ante la visión de la grabación . Finalmente les conté lo que le había hecho también a mi abuelo, haciéndome la compungida.

(CONTINUARÁ)