miércoles, diciembre 20, 2006

OTRO CALVO MÁS

. miércoles, diciembre 20, 2006

-¡Venga!, Calvo, ya puedes venir, el peligro ha pasado.
-¿De verdad?
-Sí, el plan ha funcionado y se han ido todos calle arriba.
-Ok, pero no me llamo Calvo sino Clive, Clive Arrindel.
-¡Bah!, ¿qué mas dará?, sólo cambian unas vocales, para nosotros serás el Calvo, te guste o no, recuerda que te hemos salvado la vida. Ahora deja la cerveza y vente pacá.
-Ok, pero no me gusta la cerveza, la he aborrecido y luego cría barriga, prefiero el Whisky.
-Pues hala, tómate un traguito que te vendrá bien después de tanto trajín. ¡Marta! tráele un whisky doble para el Calvo.
-Volando, aquí tenéis.
-Ese whisky es español, ¿no?.
-Claro, el Dyc de toda la vida.
-Es que en mi país somos más selectos, preferiría un Cardhu si no es mucho pedir.
-¡Hay que joderse con el calvo este, espabilado que nos ha salido! Anda, Marta, ponle del que pida.
Marta frunció el ceño pero cambió de botella sin chistar y le sirvió un whisky doble al Calvo, éste cogió el vaso y se lo metió de penalti entre pecho y espalda.
-Ponme otro, y que sea triple, por favor -pidió el Calvo al que todavía le temblaba la voz.
-Ya veremos quien paga después -refunfuñó Marta.
-Anda, Marta, ¿dónde está ese espíritu navideño?, ponme otro para mí.
-¡Y para mí otro!, que para eso me he jugado el cuello. -dijo un Lázaro jadeante mientras entraba corriendo a la cafetería.
-Creo que mi espíritu navideño lo voy a guardar por lo menos hasta semana santa -protestó Marta mientras nos servía.
-Cuenta, Lázaro, ¿ya no te siguen?, ¿dónde les has dejado?, ¿estás bien?, ¿te han hecho algo?
-Poco a poco, Suso, poco a poco -dijo Lázaro mientras se llevaba la copa a los labios.
-¿Dónde has dejado mi abrigo, las gafas y el sombrero?
-Calma, ahora os lo cuento:
"Pues como bien pudísteis ver, cuando salí de aquí le llevaba por lo menos unos 100 metros de ventaja, pero sabiendo el poco aguante que tengo me la rebajarían en menos de nada, así que decidí que lo mejor era darles esquinazo. En la primera bocacalle que encontré giré a la izquierda, hacia la zona donde están las boutiques, tan pronto como estuve fuera de su campo de visión y sin dejar de correr me fui quitando el abrigo las gafas y el sombrero y los tiré en el primer contenedor que encontré y me introduje en una de las tiendas como si fuera un comprador normal y corriente, cogí una camiseta discreta y molona con la foto de uno de mis cantantes favoritos y me metí en el probador.
Momentos después uno de los chilenos se asomó a la puerta y le preguntó a una vieja si no había visto a nadie entrar corriendo. Ya estaba la puta vieja a punto de delatarme cuando llegó otro compañero del chileno y le dijo:
-¡Rápido, vamos! que ya le han atrapado un poco más adelante.
El chileno dejó a la vieja con la palabra en la boca y salió corriendo tras su compañero.
Salí de mi escondrijo y sigilosamente me asomé a la puerta del establecimiento. Cuál fue mi sorpresa cuando ví que los chilenos habían rodeado a ¡otro calvo! que llevaba un atuendo bastante similar al original, al verme asomado en la puerta también se acercaron la puta vieja y una dependienta y empezaron a discutir.
-¿Qué pasa? -inquirió la vieja.
-Mirad, esos sudamericanos con cara de pocos amigos han acorralado al calvo que andaba haciendo entrevistas para el 20 Minutos o eso dio a entender -apuntó la dependienta.
-¡Ah sí!, yo también le ví, seguro que le quieren pegar por ser maricón -siguió la vieja.
-¿Y se puede saber por qué dice usted que es maricón?
-¿Es que no lo has visto?, llevaba un bolso, igual que las mujeres.
-¡Eso no es un bolso como los que llevamos nosotras!, es distinto en el tamaño, en la forma y en la utilidad, muchos hombres lo llevan ahora.
-Sí ya sé, los mediometros sexuales esos que se ponen cremitas, yo conozco a uno. Cada vez que voy a la peluquería siempre está él, que si córtame el pelo, que si péiname, que si hazme la manicura, que si la depilación... Ese se gasta más que cualquiera de nosotras.
-Eso es que se cuida mucho, los hombres de ahora no son como los de antes.
-Ya sé que no, si mi Fulgencio pudiera ahora mismo cargaba la escopeta y los mataría a todos.
-Ande señora, no sea retrógrada y cállese un momento que parece que llegan más.
En efecto en ese momento justo llegaron 4 chilenos más a bordo de una moto de gran cilindrada y pararon frenando con la rueda de delante de tal forma que la máquina se levantó del lado trasero.


-Esos no son trigo limpio, para mí que son Latin Kins de esos, ¿tú no tendrás nada que ver con eso, no?, porque venían buscándote -trató de interrogarme la putísma vieja.
Estaba a punto de replicarle cuando uno de los recien llegados desenfundó un bate de béisbol y golpeó con saña en el estómago al falso calvo. Éste debido a la violencia del golpe dobló la mitad superior de su cuerpo hasta quedar en ángulo recto, varias patadas seguidas en la boca le hicieron enderezarse de golpe mientras sus dientes iban siendo escupidos de dos en dos. Trató de huir tambaleándose pero una certera patada al estilo de un luchador de kickboxing le mandó otra vez al centro del meollo donde todos los agresores equipados con puños americanos se lanzaron sobre él y empezaron a golpearle como bestias rabiosas. A pesar de que estábamos en hora punta y la calle estaba atestada de tráfico, los alaridos del falso calvo se dejaban oir con total nitidez por encima del estruendo que producían los vehículos. Finalmente el que manejaba la moto le puso la rueda trasera encima del cuerpo y empezó a quemar neumático creando una nube de humo rojo mientras la víctima se agitaba convulsionadamente, luego arrancó a gran velocidad al igual que el resto del grupo, que se dispersó en varias direcciones, dejando al despojo del calvo como un gato atropellado tendido enmedio de un gran charco de sangre.Aproveché ese momento para largarme discretamente, y aquí me veis".
-Con esa camiseta friki del Tenorio pasarás de cualquier cosa menos desapercibido. Calvo, no sé qué coño les harías pero esos te la tenían jurada, ¿ver...?. Pero, ¡será hijo de puta el puto calvo este!, ¡en todo este tiempo se ha ventilado el solito casi toda la botella de Cardhu!
-Excuseme, perdón, es que estaba muy nervioso.
-Pues tómate una tila o un té que es más de tu país, pero déjanos el whisky para nosotros.

-Joder, Suso, si llego a beber la mitad de lo que ha bebido él, a estas alturas andaría por los suelos, y él tan tranquilo.
-Te conozco, Lázaro, no hace falta que lo jures. Después tienen razón los que dicen que el Calvo de la Lotería anda todo el día soplando, jajaja.
-Siiií, para mí que las bolitas esas le salen al eructar.
-¡¡¡¡¡GRUUUUUUUUUUUUUUPPPPPPPPSSSSSSSS!!!!!
-Salud Calvo, salud.
-Clive, me llamo Clive.
-Que sí Calvo, que sí.

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