martes, octubre 24, 2006

SUSO, "EL MOCHILAS"

. martes, octubre 24, 2006

-Venga, Lázaro, ¿no vas a comer más churros?
-Todavía tengo el estómago revuelto, no puedo juntarme contigo, me llevas por el mal camino cacho perro.
-Por el mal camino ya te metes tú solito sin ayuda de nadie, aparte ya sabías lo que había cuando viniste a mí.
-Ya, claro, por aquella yo era todavía un niñato que no sabía lo que quería y había oído hablar mucho de tí.
-¿Sí?, ¿y qué decían de mí?
-Decían que conocían a un tal Suso, alias "El Mochilas" que iba siempre acompañado de los 12 apestosos, unos haraganes como él, con los que formaba una banda que era el terror de los suburbios de la ciudad. Decían del Mochilas que quería ser el rey del desmadre, que era putero, vividor, borracho, vago y pendenciero, en fin, una joya. Ya te dije que era muy joven por aquella y que en mi afán de alcanzar el más alto grado de rebeldía para alguien de mi edad me dejé enredar, y aquí estoy, sin un duro y con el estómago revuelto.
-Tu fidelidad será recompensada, Lázaro, te doy mi palabra.
-Que así sea, Suso. ¡Bufff, qué retortijones!, me voy al baño.
-Tú mismo.¡Venga, Marta!, deja de fregar y tómate unos churritos que van a sobrar.
-Bueno, la verdad es que todavía no he desayunado, así que aceptaré vuestra invitación.
-Como diría el Melendi, "Este es el chocolate que más me mola".
-Ya, pero bien que le pagaron por mentir de esa manera.
-Ese sí que vive de puta madre.
-Eso no es vida, estar todo el día de bar en bar sin dar palo al agua y trapicheando lo que se tercie.
-No te olvides que también que todavía tengo una carpintería.
-Si ni siquiera vas por allí. La verdad, ¿nunca pensaste en cambiar de vida?, no sé, casarte o arrejuntarte, tener hijos, y todo eso.
-Todavía soy muy joven para eso.
-Si tienes treinta y pico, dentro de nada empezarán a llamarte solterón o pensarán que eres gay o algo así. Aparte que si sigues así vas a durar poco, te lo digo de corazón.
-Eso no me preocupa, tengo antepasados muy longevos, mi bisabuela Sara vivió 127 años.
-Ya, dirás que tu bisabuela vivió años en un 127, jajaja, menudo fantasma.
-Jajaja, esa fue muy buena, Lázaro.
-El señorito cagó a gusto y ahora nos viene gracioso, ¿no?, Lázaro.
-Venga, Suso, no te pongas así, es normal que no nos lo creamos.
-Marta, Lázaro, tened fé en mí y creed, os voy a contar la historia de mi bisabuelos Abraham y Sara.

No os perdais la historia de los bisabuelos de Suso en el próximo capítulo.

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