miércoles, septiembre 20, 2006

MI VIDA EN LA MONTAÑA (VII)

. miércoles, septiembre 20, 2006

Al entierro de mi abuelo había asistido todo el pueblo, no porque se sintieran apenados y quisieran darle el último adios, sino que fueron a cerciorarse de que el viejo estaba bien muerto.
Era el primer entierro al que asistía en el que las risas superaban a los llantos, por decir algo porque ahora que recuerdo no vi llorar a nadie.
Terminado el sepelio nos reunimos todos los vecinos para elaborar una versión común de los hechos. Todos diríamos que había fallecido por causas naturales y no creo que la policía fuera a levantar el cadáver por simple curiosidad, si nadie decía nada, mi abuelo podría descansar en paz y nosotros también.
Toni y yo nos habíamos ido a vivir juntos, habíamos limpiado a fondo mi cabaña, estuvimos haciendo inventario del producto de los asaltos a turistas por parte de mi abuelo, había menos cosas de las que creíamos y no tenían mucho valor, también faltaba el dinero. El hijo de perra tenía otro escondrijo, seguro, y no sabíamos dónde.
Toni seguía ocupándose del rebaño, cuando las nieves desaparecieran vendrían ganaderos a comprarle los mejores corderos, también habría quien se llevara la lana y la leche (a partir de marzo y gracias al turismo los habitantes del pueblo se triplicaban y había gran demanda de lácteos).
Todo lo sucedido en aquel fatídico día (bueno, no tanto, no sé) quedó grabado. Siempre pensé que mi abuelo me espiaba y ese día dejé la cámara grabando. En un principio le dije a Toni que había que borrarlo todo, que no fuera a caer en malas manos, pero el me convenció de lo contrario. Aparte de eso, la visión del vídeo ayudaba a que nuestros polvos fueran grandiosos.
Al principio estaba encantada de como iban sucediendo las cosas, yo me iba interesando por los asuntos del rebaño y él iba aprendiendo deprisa todos los entresijos de internet. Pero poco a poco y sin saber como, todo se fue diluyendo y las cosas empezaron a ir de mal en peor. Creo recordar que el punto de inflexión fue cuando le dije que estaba embarazada.

(CONTINUARÁ)

1 Perdieron el tiempo aquí:

lectora habitual dijo...

me imagino el entierro con todos riendo en vez de llorando y el cura a cuadros.. jajajajaja menuda estampajjajajajajja.