lunes, septiembre 18, 2006

MI VIDA EN LA MONTAÑA (VI)

. lunes, septiembre 18, 2006

Mi vida en la montaña se estaba convirtiendo en una puta mierda, sólo una persona me la hacía algo agradable y me daba ánimos a tirar para adelante y ese era mi pequeñín, mi David (el gnomo no, ok).
El tiempo había transcurrido muy deprisa, ya había pasado un año desde la muerte de mi abuelo a manos del Lobo Feroz (Toni). En un principio pensé que pasaría el resto de mis días huyendo o pagando mis culpas en alguna sucia prisión observando como la vida iba pasando por delante de mí mientras alguna de mis compañeras me violaba en la ducha o me golpeaba en una miserable celda de 2 metros cuadrados (poco menos que un piso de la Ministra). Pero no fue así, la vida me depararía muchas sorpresas, algunas agradables y la mayoría de las otras no tanto.
El caso es que pasé toda mi vida creyendo que los pocos vecinos que teníamos respetaban a mi abuelo, pero no era cierto, le temían y mucho. La mayor parte de ellos había visto en alguna ocasión como se las gastaba con sus víctimas y tenían miedo de correr su misma suerte. Aparte de eso mi abuelo siempre había sido muy cuidadoso de repartir algo de su botín con ellos para que así se abstuvieran de delatarle.
Toni le había contado todo lo de los asesinatos a su madre, lo hizo una tarde de noviembre, un mes después de pasarlo a mejor vida.
La nieve había hecho ya acto de presencia en la montaña y como todos los años (este si tal un poco antes), nos había dejado aislados en nuestro poblacho.
Yo traté de convencer a Toni de que no dijera nada a nadie, que ya pensaríamos algo, pero fue en balde, en el fondo tenía razón, el tiempo iba transcurriendo y nadie echaba de menos al viejo, en realidad no era una persona nada sociable y no era raro que no se dejara ver. Pero el problema seguía ahí y había que hacer algo.
Al día siguiente a que Toni se lo contara a su madre la noticia era ya del dominio de todos los vecinos. Yo temía su reacción, pero confiaba en salir bien parada, puesto que la asesina no era yo sino él.
-Nos van a linchar, Toni.
-No creas, todos odiaban a tu abuelo, para ellos ha sido una liberación. En cuanto al otro esperpento nadie le echará de menos, si alguien pregunta les diremos que se quedaría atrapado en las montañas y que habría desaparecido sin dejar rastro como otros muchos turistas.
Tenía razón, la gente nos felicitó, nos decían que habíamos sido muy valientes al librarlos de ese monstruo.
-Supongo que estarás dolida, niña- me dijo una mujer ya entrada en años, -sé que para tí era tu abuelo y que supuestamente le querías o le tenías en aprecio, pero había hecho mucho, mucho daño, tanto que el demonio todavía fue benévolo con él al llevárselo de esa manera.
-Señora, sé lo que mi abuelo hacía a los turistas, pero de todas todas si él no los encontrara morirían igual.
-No me refiero a eso, hija, me refiero a lo otro, ya sabes, a lo de tu abuelo con las mujeres.
-Siií, ya lo sé, era algo putero, de vez en cuando venía alguna furcia del pueblo a visitarle, ¿y qué tiene eso de malo?
-Veo que no te lo ha contado. ¿Sabes quienes fueron tus padres?
-Sí, me lo dijo una vez, mi padre era un vulgar ratero que había perdido la vida en una reyerta carcelaria y mi madre era una furcia drogadicta que se quedó preñada de algún cliente, al tenerme a mí me dejó al cuidado del viejo y no se volvió a saber nada de ella, hasta que hace unos años tuvimos la noticia de que había muerto de Sida.
-Todo mentira, o casi todo, la única verdad es que tus padres están ya muertos los dos. Tu abuelo no era tal, ¡él era tu verdadero padre!
-¡Mientes!, no puede ser, ya te dije que murió en la cárcel.
-Te digo que no, ¿has visto alguna foto suya alguna vez?, ¿te han enseñado algun certificado de defunción o algo así?
-Nooo
- gemí dándome cuenta de que me habían estado engañando todos esos años.
-Ese al que llamabas abuelo era tu padre, violó a una mujer deficiente mental que vivía sóla con su madre y la dejó embarazada, ¡ella falleció en el parto!, en tu parto. No fue el único caso de violación pero sí el de peor final para la víctima y su familia. Su madre no soportó el shock y no tardó en irse con ella. Tu abuelo o sea tu padre se hizo cargo de tí y te crió pero nos hizo prometer a todos bajo amenaza de muerte de que nunca te contaríamos nada de eso. Y tú también fuiste su víctima ¿o ya no lo recuerdas?
Temblé al recordar que yo también había mantenido relaciones forzadas con él, aunque me trataba con dulzura no dejaba de ser una violación con todas las de la ley.
-Sí, por desgracia sí, aunque siempre pensé que era yo la culpable, la que le provocaba.
-Lo supo todo el pueblo, tuviste una falta en el periodo, se lo contaste a él inconsciente de lo que eso suponía. Te llevó a una curandera y te hizo un aborto, ¿es que no lo recuerdas?
-Sólo recuerdo que mi abuelo me llevó a la casa de esa señora con el propósito de curarme y que todo volviera a la normalidad, luego me dieron de beber algo y me quedé profundamente dormida. Cuando me desperté estaba toda empapada en sangre y la señora me habló tranquilizadora.
-Tranquila, unos días más de reposo y todo volverá a la normalidad-
me había dicho la curandera, y así fue.
-Es muy duro pero era necesario que lo supieras.
-Gracias- musité, ha sido usted muy amable.
-No hay de qué, cuidate, niña, ahora eres libre.
La señora se fué y me dejó pensativa, ya sabía la verdad. Eso me hizo afrontar mi reciente embarazo desde otra perspectiva, pasara lo que pasara nunca, nunca me separaría de la criatura.

2 Perdieron el tiempo aquí:

El Responsable dijo...

_lobezno_ búscame y cuando quieras discutimos el tema ese que quedó pendiente, he revisado los logs y creo que tienes razón al estar así.

El Responsable dijo...

Si es que todavía me lees, claro, jajaja