viernes, septiembre 15, 2006

MI VIDA EN LA MONTAÑA (V)

. viernes, septiembre 15, 2006

Hay que joderse con las vueltas que da la vida, él había sido mi gran amigo de la infancia, lo compartíamos todo, juegos, aficiones, penas, alegrías, etc. Luego, el despertar de los primeros impulsos sexuales nos había separado en la adolescencia. Por aquella era una chica soñadora, no me daba cuenta de que aún era una niña que creía ser princesa. Esperaba que un día viniese mi príncipe azul a rescatarme, y lo que vino en realidad fue un principe rosa que salió del armario y que ni siquiera me quiso besar. ¡Quien me iba a decir que acabaría enamorándome del Lobo Feroz!, que me resultaba más atractivo.
El caso es que empecé repudiando a mi amigo de la infancia por el simple hecho de que se estaba empezando a hacer un hombre y no sabía dominar esos primeros deseos sexuales, en el fondo creo que he sido algo injusta con él. Pero todo se había arreglado, ahora estábamos otra vez juntos, sólo había una pequeña pega, ¿qué coño íbamos a hacer con el fiambre? De momento había que tratar de limpiar todo y esconderlo, luego ya pensaríamos algo.
Como el invierno todavía no había hecho aparición, no era tan fácil deshacerse del cadáver, un mes después, ya estaría todo cubierto de nieve y sería mucho más fácil dejarlo en un sitio con una pequeña capa de nieve por encima, suficiente para taparlo hasta que las alimañas dieran con él. Tapamos lo que le quedaba de cabeza con una bolsa y metimos su cuerpo dentro de un saco de dormir. Luego el asesino fue a buscar su coche, lo íbamos a meter en el maletero y enterrarlo en algún sitio apartado. Estábamos cargándolo cuando de repente apareció mi abuelo:
-¿Se puede saber qué cojones haceis?
-Cosas nuestras, abuelo.
-¡Parece un cuerpo humano!, dejadme ver.
-¿Es que no has oído, viejo?, te han dicho que no es cosa tuya, así que no vengas a meter las narices.
El abuelo enrojeció de ira y se metió en casa, seguro que iba a husmear en mi habitación el muy hijo de puta. Rápidamente acabamos de meter el saco en el coche y entramos en la casa. En efecto había acertado en mis sospechas, el viejo había ido directamente a mi habitación y había encontrado rastros del crimen, habíamos limpiado lo más gordo pero aún quedaba algún resto visible.
-¿Quién era?- preguntó con tono autoritario.
-Era ese marica al que le habías mandado a espiarme.
-Yo no mandé a nadie.
-El me lo confirmó, y no debió de ser el único, primero me drogabas y luego les cobrabas por verme desnuda o por hacerme vete tú a saber qué.

-¡Eres una mentirosa y una puta!- gritó mientras me golpeaba.
-Como le vuelvas a poner una mano encima te mato, viejo decrépito.
-Tú y cuantos más, niñato de los cojones, ¿qué pasa, a tí no te ha cobrado?.
-Anda, déjalo, ni que él nunca matara a nadie.
-Sí, he matado a muchos, pero en mi casa a ninguno, sois un par de imbéciles, voy a llamar a la policía del pueblo para que os arresten.
-Huiremos, viejo, conozco estas montañas como la palma de mi mano y antes de que lleguen ya estaremos lejos.
-¿Y tu madre?, niñato, ¿la vas a dejar sola?
-Prácticamente ya no la veo, me paso el día fuera, así que le dará lo mismo. Si hace falta le enviaré dinero.
-Tu madre es rica, pero necesita cariño, si se siente sola no me será muy difícil acercarme a ella y consolarla, luego le pediré que se case conmigo y que cambie la herencia para que no recibas un mísero chavo, le diré que no mereces nada tras haberla abandonado. Finalmente la mataré de manera que parezca un accidente y será todo mío, por fin podré vivir de rentas, jajajaja y tú vivirás el resto de tus días huyendo como un vulgar ratero, te llegará un día en el que hubieras deseado haber muerto, jajajaja.
Venga, ya podeis marcharos, no hace falta que os despidais.
El abuelo cogió el teléfono y se dispuso a marcar el número de la policía. Entonces, Toni, (que así se llama mi amante), cogió un hacha que había en la cabaña y se dirigió hacia él.
-¡Te voy a matar, viejo!- le gritó mientras levantaba el hacha.
-Aún no ha nacido quien me haga un rasguño, niñato.
En ese momento sacó un cuchillo del bolsillo de la chaqueta y lo lanzó contra Toni. Todo fue muy rápido, mi abuelo muy bueno lanzando cuchillos, así habían muerto muchos animales y algunos hombres, sentí miedo, sabía que si él caía, yo sería la siguiente.
El cuchillo silbó por el aire, pasó cerca del hacha, iba directo a la cabeza de Toni. Este no se lo esperaba, apenas tuvo tiempo de ladear la cabeza un centímetro. Instantes después, la sangre ya brotaba abundantemente.
-¡Maldito hijo de perra, me has cortado la oreja!
Gracias a dios que el abuelo había errado el lanzamiento, en otro tiempo hubiera acertado de pleno y Toni estaría muerto, pero los años no pasan en balde.
-Prepárate, viejo, vas a morir- le gritó Toni blandiendo el hacha.
Había llegado su fin y él lo sabía, se había confiado con lo del cuchillo y ahora estaba perdido. Toni se avalanzó sobre él y descargó el hacha sobre su cuello, al instante su cabeza se desprendió del tronco en medio de grandes borbotones de sangre y rodó por la estancia hasta parar contra mis pies. Retrocedí y comprobé que sus grandes ojos grises permanecían abiertos y parecía que me miraban desde el suelo.
-¡Dios mío!, y ¿qué vamos a hacer ahora?- preguntó Toni con voz temblorosa.
-¿Por qué no echamos un polvo?, la otra vez fue genial.
La perspectiva de una vida sin mi abuelo me había quitado todos los miedos de encima, el olor a sangre fresca me ponía mucho, por suerte el corte de la oreja era superficial y Toni volvía a estar arrebatador. ¿Qué mejor cosa que hacer?
El sexo post morten es genial. Toni pronto se olvidó de lo que había sucedido y condujo sus esfuerzos a hacerme gozar, y doy fé de que lo consiguió.
Saciada y exahusta me quedé dormida sobre el pecho de mi lobo, de mi Lobo Feroz

(CONTINUARÁ)

2 Perdieron el tiempo aquí:

RUFUS dijo...

el abuelo tania su irosincracia

El Responsable dijo...

Ya no se respeta a la tercera edad, esto es un desastre, a donde iremos a parar.

Rufus, gracias por visitar este humilde blog y sobre todo gracias por no leer sólo el post más reciente.