miércoles, septiembre 06, 2006

MI VIDA EN LA MONTAÑA (II)

. miércoles, septiembre 06, 2006

Por culpa de la hija de perra de la Bruja Malvada allí estaba yo, postrada en la cama, con un sueño profundo, a la espera de que el Príncipe Azul viniera, me besara y rompiera el encantamiento. No había rastro de enanitos así que Blancanieves no era, seguramente debía ser La Bella Durmiente, eso pensaba yo. Lo cierto es que había alguien más en mi habitación, no sé si lo soñé o si lo escuché, no sé si estaba dormida o simplemente me había quedado traspuesta, no sé si había sido un sueño o era realidad, el caso es que sucedió lo siguiente:
Escuché un ruido en mi habitación, traté de averiguar de donde procedía pero sin éxito, era incapaz de abrir los ojos y por lo tanto no podía ver nada, sin embargo el sentido del oido me funcionaba a las mil maravillas.
¡Había alguien en mi habitación!, me quedé inmóvil y traté de averiguar lo que estaba haciendo.
Se escuchó una tos ahogada, se trataba de un chico, sin duda. Luego ruído de cajones abriendose y cerrándose, el muy cabrón estaba hurgando en mi ropa interior. Poco después llegó a mí el familiar chirrido de la puerta de mi armario-ropero, ahora estaba husmeando en mi ropa.
Poco después pude apreciar que se estaba desnudando y llegó a mis oídos el ruido sordo de la hevilla del cinturón chocando contra el suelo.
¡Me iba a violar! el muy bastardo me iba a violar, había que actuar.
Solté un pequeño gemido y me moví en mi lecho, quería dar la impresión de que me estaba desperezando, el lo notó y se puso nervioso, volví escuchar el chirrido de la puerta del armario al cerrarse, era el momento de abrir los ojos.
Cuando los abrí, en la habitación no se veía a nadie, llegué a creer que todo era fruto de mi imaginación, pero al ver su ropa en el suelo supe que no.
-Sé que estás ahí, sal donde pueda verte- le dije mientras agarraba la lámpara de la mesilla.
De pronto la puerta del armario se abrió y de ella salió una figura esperpéntica vestida totalmente de rosa, ¡se había puesto mis leotardos y mi top de aerobic.
-Ideal, esta ropa me está genial, ¿verdad?, fashion, fashion.
-¿Pero qué coño haces vestido con mi ropa?, se supone debería aparecer un Príncipe Azul que me besara para romper el encantamiento, y me encuentro con un fulano que acaba de salir del armario vestido con mi ropa.
-¿Besarte yoooo?, uyyy, ni de coña, te lo juro por Grande Marlasca, la verdad, niña, no eres nada fea y tienes buen gusto para la ropa, pero yo tengo otros gustos, creo que ya sabes.
-Entonces, ¿qué pintas tú aquí?
-Nada, cielo, tu abuelito ..., mmmm qué hombre tan rudo, me encanta. Pues que tu abuelito me ha dicho que por 5 euros de nada podía ver un espectáculo grandioso, pero la verdad, esperaba otra cosa, el pobre no se ha dado cuenta de que era gay.
-El pobre ..., el pobre ..., me cago en la madre que lo parió, por eso insistía en que tomara ayer un vaso de leche fresca, y ahora que recuerdo ... tenía un sabor raro. Déjame pensar, sus últimas víctimas habían sido unos hippies, así que no creo que le fuera difícil encontrar drogas ..., y ¡no era la primera vez!, ¡muchas más veces me había levantado de igual manera!, ¡el hijo de puta me drogaba y luego cobraba por que me vieran desnuda en la cama! y no quiero pensar que no se hubieran contentado con sólo eso.
Me quedé un rato pensativa, el visitante correteaba por la habitación dando saltitos como un cervatillo junto a su madre.
-Y uno, y dos, y tres, ...-canturreaba mientras iba chorreando aceite por la habitación.
-Voy a matar al viejo, pero primero me debes besar y romper el encantamiento, por si las moscas.
-Ja, ja, y una mierda.

(CONTINUARÁ)

3 Perdieron el tiempo aquí:

_LOBEZNO_ dijo...

...Oye, que sigo leyéndo todo lo que escribes, espero impaciente el próximo capítulo.

_LOBEZNO_ dijo...

leyendo*

El Responsable dijo...

Pues yo sigo escribiendo todo lo que puedo, aunque a veces me cueste buscar algo de inspiración, jajaja