lunes, agosto 28, 2006

EL PRIMER BESO

. lunes, agosto 28, 2006

Todos más o menos tenemos en mente el primer beso importante a una chica, ese beso queda grabado a fuego en nuestra memoria, supongo que para la mayoría de vosotros es un recuerdo muy agradable, pues para mí desde luego que no, para mí fue trágico.
Mediaba el segundo lustro de la bulliciosa década de los 80, empezaban a desaparecer los pelos cardados, las hombreras y las arrugas en la ropa.
Musicalmente triunfaban Europe (un grupo de rockeros rubios y guaperas suecos) y su The Final Countdown, todo un himno generacional; y tambien Bon Jovi con su Living On a Prayer. En cuanto a la música autóctona, los Héroes del Silencio (la voz cantante la llevaba un por entonces rubio melenudo, de nombre Enrique Ortiz de Landazuri y que posteriormente se hizo llamar Enrique Bunbury) con su primer éxito Héroe de Leyenda.
Entre las menstruantes de mi edad triunfaban un joven Tom Cruise (supongo que Penélope llevaba su foto en la carpeta), un por entonces prometedor Rob Lowe (en eso se quedó máxime con sus devaneos con las drogas), los New Kids On The Block (típico grupo orientado a fans adolescentes), con el ídolo Jordan (el del baloncesto no) a la cabeza.
En el apartado televisivo el gran programa La Bola de Cristal daba sus últimos coletazos antes de ser sustituido por Cajón Desastre con la insufrible Miriam Diaz Aroca como presentadora.
A lo que íbamos, el caso es que había una chica en el colegio que me gustaba mucho (a esa edad todas están bien, una lástima que después su innata mala leche y sus ansias por dominarnos las echen a perder).
Habíamos quedado una pandilla de chicos y chicas (mejor niños y niñas, pero luego ellas se enfadan) para pasar el rato con el famoso juego de la Cerilla, ya sabéis, se enciende una cerilla y se va pasando de uno a otro hasta que se apague, al que le suceda esto debe hacer lo que le ordenen sus compañeros.
Llevábamos ya un rato jugando cuando la cerilla se le apagó a ella, entonces alguien dijo:
-¡Que le dé un beso a Antonio!, ¡que le dé un beso a Antonio!
...Y luego lo repitieron los demás a coro.
Ella se ruborizó, pero no podía negarse. Yo puse cara de circunstancias, como si conmigo no fuera la cosa, pero en mi fuero interno deseaba con toda mi alma que sus labios rozaran mi piel (y que conste que no pensaba en sexo, mis sentimientos hacia ella eran castos por aquella época. Yo creía a ciegas en todas esas estupideces del amor, el romanticismo, etc, menos mal que luego la vida te abre los ojos, sino acabarían tildándome de maricón).
Ante la insistencia de los demás, ella cedió y se acercó a mí para cumplir con su cometido, yo veía sus labios acercarse cada vez más a mi cara, una gota de sudor descendió desde la frente al mentón, el corazón me palpitaba a 1000 por hora. El gran momento que tanto anhelaba estaba a punto de suceder, se había acabado la espera. ¿Qué debía hacer, quedarme pasivo o tomar la iniciativa como el adulto que no era pero que creía ser?. Había oído que a las chicas les gustaban los lanzados. De todas todas no tenía nada que perder, pero no quería que ese fuese el primer y último beso, quería sus besos para el resto de mi vida y a fé que estuve de conseguirlo (no lo de los besos sino que el resto de mi vida durara casi un nada), había que actuar ya.
Ladeé un poco la cabeza mostrándole una mejilla, ella se confió y con sus labios en forma de ventosa trató de besarme, rápidamente giré la cabeza de modo que mis labios quedaron en su línea de ataque, era demasiado tarde para que pudiera rectificar, me besó en los labios mientras yo intentaba introducirle la lengua (tenía la convicción de que si lo conseguía la tendría en el bote).
-¡¡¡Plassss!!!- una sonora bofetada sonó en mi mejilla derecha.
-¡Eres un cerdo!- me gritó roja de ira, justo antes de escupirme y echarse a llorar -¡qué asco! me ha intentado meter la lengua el muy guarro.
-Fué sin querer- fue lo único que acerté a decir, muerto de vergüenza.
-Sin querer te voy a dar yo a tí, así aprenderás a tratar a mi hermana como es debido (no me había dado cuenta de que su hermano mayor estaba presente)
Tras haber dicho esto, se avalanzó sobre mí y me pegó un puñetazo en un ojo y me pateó las espinillas hasta hacerme moratones. Luego llamó a su hermana y se fueron.
Me quedé un rato allí, avergonzado y triste. La idea de que jamás me iba a volver a besar me
horrorizaba, sentía que mi vida ya no tenía sentido, sabía que me convertiría en un fracasado.
Cuando me hube tranquilizado un poco me marché para casa, sabía que mi madre se iba a asustar al verme llegar con un ojo hinchado así que hasta había pensado una escusa.
Llegué a casa, llamé al timbre y salió mi madre, esperaba una cara de sorpresa al ver mi ojo, pero no era así, por alguna cosa que desconocía, mi madre estaba enfurecida.
-Mira mami lo que me han hecho- le dije entre sollozos mientras le mostraba mi maltrecho ojo.
-¡¡¡Plasss!!!- sonó una bofetada en el lado de la cara en el que todavía no había recibido.
-¿Así que vas por ahí intentando hacer guarradas con la hija de Carlos? Me acaban de llamar por teléfono, están muy disgustados, incluso dicen que le has intentado meter mano, ¿es eso cierto?
-Nooo- gemí -sólo fue un piquito.
-¡¡¡Plasss!!!- otra bofetada.
-Eso por mentiroso, ahora te vas para cama sin cenar y estás castigado un mes sin salir y dos sin paga, y ya veremos que dice tu padre cuando vuelva.
Mi padre no dijo nada, simplemente se sacó el cinto y me azotó una docena de veces.

Pues esta es la triste historia de mi primer beso, ni que decir tiene que pasaron años hasta el siguiente.
En cuanto a la chica, ahora es azafata en un concurso de una televisión local, para ello ha tenido que abrise de piernas ante la mayoría de los integrantes del grupo de gobierno del muncipio, un pendón verbenero, vamos.
En cuanto a su hermano ahora me llevo muy bien con él, es mi cuñado. El jodido dejó preñada a mi hermana cuando ésta tenía 17 años y quiso desentenderse del tema, pero las respectivas familias acabaron por meterlo en el redil y se casó con ella. Ahora es un putero empedernido, pero es mi cuñado y todavía se cabrea cuando recordamos lo del famoso beso.

4 Perdieron el tiempo aquí:

NICOLE--- dijo...

Si... como tú dices eso eran otros tiempos.

Ahora las niñas de 13 y 14 años, se visten como putas, llevan a un novio enganchado siempre con ellas, y toman con frecuencia la píldora de el día después.

Fussssssss

_LOBEZNO_ dijo...

Joder, yo creo que si una mujer te tiene que dar una leche; mejor que te la dé por fresco antes qué por tonto... je, je, je

El Responsable dijo...

En lo de la píldora del dia despues te doy la razón Nicole, luego van a urgencias a pedirla como si fueran aspirinas y son una autentica bomba de relojería (hormonas a saco)

En cuanto a lo de _lobezno_ pues te diré que lo mejor es que no te la de y que se guarde las energias para un polvete, jejeje

lectora habitual dijo...

No lo mejor es asegurarse que ese beso es deseado por ambas partes para no llevarse la torta y asi queda mejor sabor de boca.. y si te pones rojo no es por la torta jajajajaja.