jueves, julio 20, 2006

SECUESTRADOS

. jueves, julio 20, 2006

Poco a poco me fui despertando, lo último que recordaba es que estaba en un comercio de electrodomésticos, había entrado de golpe por el escaparate tras haber salido despedido del coche. El calvo de sonrisa asesina, que me había perseguido hasta hacerme perder el control de mi vehículo, luego se apareció vestido de policía. Su acompañante, al que en un principio no reconocí tras su mascarilla, nos había dado algo de agua a SERPICA y a mí. Ese agua debía contener algún tipo de droga bastante fuerte, pues ya no recuerdo más.
Quise gritar, pero no pude, me tenían amordazado y atado en una esquina de la estancia en que me encontraba.
Ellos se dieron cuenta de mis intentos por liberarme y dijeron:
-Vaya, parece que el Antoñito se despierta, espero que se porte bien, no vaya a ser que lo tenga que volver a dormir con otros métodos- dijo el calvo de sonrisa asesina, al que según me enteré después le llamaban Yonky o algo así.
-Antoñita, mejor que te quedes quieto donde estás, no tienes escapatoria, no queremos hacerte daño ... de momento, tú limítate a ver y oir, nada más -me expuso dudoso uno al que llamaban El Lord.
-Vale, vale- contesté nervioso.
De pronto la mujer a la que amaba apareció en escena corriendo desnuda hacia los hombres que se hallaban en el lugar.
-TOMAD MI CUERPO, VIOLADME, HACED LO QUE QUERAIS CON EL, PERO DEJADME ESCAPAR POR FAVOR.
-De buen gusto te hubiera violado ya, pero no tengo estómago para semejante cosa, de vez en cuando deberías depilarte algo, pareces el Pies Grandes. Antes que acostarme contigo prefiero una buena paja, ¡qué asco de mujer!, si grita así ahora, qué hará en la cama.- Dijo un hombre impecablemente vestido con un traje gris.
-***¡Basta!- gritó una voz de mujer desde un rincon oculto a mi campo visual -¡haced callar a esa perra!
El hombre de gris se acercó a la alborotada SERPICA, la asió por los brazos y le dió tal guantazo que la tiró inconsciente cerca de donde yo estaba.
-¿Te vale así, Yaya?- dijo el del traje gris.
-***Gracias, Bartuck, buen trabajo. Venid todos aquí, vamos a reunirnos un rato en el lado oscuro, os daré instrucciones- dijo la Yaya, que parecía la jefa de todos aquellos.
(Continuará)
Basta desear firmemente que algo no ocurra para que acabe ocurriendo (Ley de Murphy)

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